Opinion - José Cavero

Los cien muertos de Pere Navarro

07-04-2007 - José Cavero
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Los cien muertos de Pere Navarro

En el comienzo de la Semana Santa, Pere Navarro, director general  de Tráfico, se propuso, y nos propuso a todos los conductores habituales, que ayudáramos a reducir el número de víctimas mortales que había costado el tráfico vial en la semana santa anterior, o lo que es lo mismo, que no permitiéramos nuevamente superar el centenar de victimas mortales. Cien muertos en las carreteras en ocho o diez días de vacaciones parece que son una cifra más que suficiente y demostrativa de que ni el temor a ser sancionados con dinero ni la privación de los puntos de carné son argumentos suficientes para hacer uso de una mayor prudencia. Y sin embargo, cuando está a punto de concluir esa semana de dolor, la carreteras pueden estar a punto de batir su propio récord, o por lo menos, de no proporcionar la corriente satisfacción de ver reducido el número e víctimas en una medida razonable y deseable. Pudo pensarse en las primeras semanas de vigencia de la nueva normativa del "carné por puntos", que se iba a producir un descenso formidable y drástico de la accidentabilidad en carretera, pero después de unos primeros meses esperanzadores, hemos regreso a las cifras de siempre, o muy poco menos. Hemos vuelto a los niveles anteriores en imprudencias, en ganas de correr superando los límites marcados...

   Con lo cual, y tal como había advertido Pere Navarro, convertido en apóstol de una conducción más sensata y moderada, es probable que estemos a punto de registrar un sonoro fracaso colectivo. No habremos superado la prueba..., aunque en el camino se hayan quedado muchos miles de puntos de carné restados a las cuentas generales y a las de cada conductor. Por si fuera poco, estas vacaciones han resultado en ocasiones especialmente complicadas meteorológicamente, con nevadas y granizadas más allá de lo previsible y de lo anunciado, lo cual no habrá ayudado a los conductores ni a las vías públicas. Hablando de vías públicas, el Supremo ha culpabilizado al  estado de un sinistro en el que se produjeron dos murtos porque el asfalto era deficiente, y obliga a las correspondientes indemnizaciones. Es una variante nada despreciable de lo que todos nos jugamos en la carretera, el Estado también. El Estado es o puede llegar a ser culpable de un número apreciable de accidentes por mal estado de las vías, por mala señalización, mala visión... Y también en estas materias es significativamente creciente la conciencia y  la exigencia ciudadana, y debe serlo, asimismo, la de los inspectores de obras del Estado para con los constructores y conservadores a quienes beneficia con licitaciones.  Los impuestos de los ciudadanos también tienen esa finalidad y al Estado y a sus distintas administraciones públicas corresponde vigilar su buen empleo.

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Comentarios de los lectores
Enviado por: PEPE FERNANDEZ / 11-04-2007 19:42
Aún ignoro cómo la DGT no dierencia entre las victimas de carretera que se producen todas las semanas, si son jóvenes o no, si son drogatas/borrachos, o si son unos capullos o no. Creo que no podemos pagar justos por pecadores.. Y que las estadísticas las engordan principalmente un sesgo de la población, que no se tiene en cuenta. Un ejemplo lo tenenmos en cierta "gente" (por no decir otra cosa), que le importa un carajo que le quiten, no sólo puntos, sino que le quiten el carnet o que vayan a la carcel (consideando lo bien que se está en los ultimos tiempos aquí: famosos, sinverguenzas, etc..); y los terroristas en la calle... (pero este es otro cantar). La culpa de todo lo tiene la DGT que no reconoce ni pone los medios para controlar estos "incontrolados", requisándole el coche (p.ej.-). De este modo, materialmente, tendrian que robar un coche o ir de préstamo para usarlo. Creo que se debe corregir la causa desde el origen social. No sobre el hechop de que todos somos malos conductores o que corremos muchos. Pues estoy seguro que buenos corredores conducen mucho mejor que los pollos drogatas domingueros a 60 km/h. Un saludo.