
El secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Ángel Quintanilla, avanzó hoy las intenciones de su departamento de convertir a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en una universidad de postgrado, aunque eludió concretar este proyecto. "Tenemos planes para eso", aseguró Quintanilla, "el rector está trabajando". En en el proyecto se contempla una UIMP abierta todo el año.
"Nosotros queremos potenciar la UIMP no sólo para que sea un buque de insignia de los cursos de las universidades de verano, que lo es", explicó. Quintanilla mostró su "orgullo" por participar en el 75 aniversario de la Universidad, que se cumple este año, y recordó que se trata de una institución "muy importante" en la historia de la ciencia y la cultura. Así, se refirió a la figura de Blas Cabrera, profesor que da nombre a la Escuela en cuyo curso participó el secretario de Estado, y señaló que Cabrera llegó a ser rector de la UIMP "justamente cuando estalló la Guerra Civil".
RETOS DE FUTURO
Dentro de la Escuela de Iniciación a la Docencia, Quintanilla impartió la conferencia '¿Para qué sirven los estudios universitarios?', en la que abordó los retos de futuro de la universidad y las cualidades que deben tener los nuevos profesores universitarios. Así, defendió que la universidad se halla "en inserción en un mundo global" en el que debe ser competitivo "no sólo a nivel europeo sino también mundial". En relación con el proceso de creación del Espacio Europeo de Educación Superior y la aplicación del Tratado de Bolonia, afirmó que en los próximos meses"se aprobará el nuevo Decreto de enseñanzas universitarias, que regulará los primeros programas de estudios de grado adaptados al espacio europeo, después de que ya se hayan abordado los de postgrado.
Los profesores universitarios deben ser "conscientes" de la función de la Universidad como "creadora" de conocimiento y cultura, explicó, por lo que es necesario que realicen trabajos de investigación e innovación en un nuevo perfil académico marcado por la "creatividad".
El secretario de Estado de Universidades reflexionó también sobre los estudios que revelan que los licenciados universitarios reciben menos salario en el mercado laboral que las personas sin titulación. Para Quintanilla, este fenómeno tiene una parte de "botella medio llena y medio vacía". La parte medio llena le corresponde al hecho de que la sociedad "sea más igualitaria" y no sea necesario un título universitario para vivir "dignamente", mientras que la medio vacía"remite para Quintanilla a una "cierta devaluación" de la formación universitaria.
En ese sentido, apostó por una mayor "flexibilidad" de la Universidad para que sea "capaz de adelantarse" a las necesidades del mercado de trabajo y una adaptación "más rápida" tanto de profesores como de los programas de las titulaciones.
Por último, Quintanilla confirmó que el Decreto de acreditación universitaria, que regulará el acceso a la carrera docente, se aprobará el próximo mes de septiembre.