
Cantabria tiene desde hoy garantizado para su futuro el agua potable. Realidad que es posible tras la inauguración, por parte de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, de obras del bitrasvase Ebro-Pas-Besaya, una infraestructura que, con cerca de 70 millones de euros de inversión y una construcción que se prolongado durante casi cuatro años, "garantizará" el agua potable a la Comunidad Autónoma de Cantabria.
Así, los ciudadanos cántabros "se sitúan en el comienzo de la salida de un túnel", según aseveró el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, quien recalcó que "sin agua no hay desarrollo".
La ministra Cristina Narbona expresó su "enorme satisfacción" por la consecución de esta infraestructura, que ya estaba incluida en el Plan Hidrológico Nacional de 2001, pero cuya capacidad ha sido incrementada hasta los 2.500 litros por segundo por la Administración actual.Además felicitó al Ejecutivo regional porque, según señaló, "pocos gobiernos autonómicos han hecho de la política de gestión del agua una seña de identidad tan clara como el de Cantabria".
Junto a la ministra y el jefe del Ejecutivo cántabro, asistieron al acto de inauguración del bitrasvase la vicepresidenta regional y consejera de Empleo y Bienestar Social, Lola Gorostiaga, el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, el consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín, y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN), Jorge Marquínez.También estuvieron presentes los alcaldes de Santander y Corvera de Toranzo, Íñigo de la Serna y José Manuel Martínez Penagos, respectivamente, así como regidores de municipios afectados por las obras y beneficiarios del agua del bitrasvase.
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Norte, Jorge Marquínez, explicó que el bitrasvase está en condiciones de empezar "a funcionar ya", pero no lo hará "hasta que sea necesario".
La infraestructura inaugurada hoy, en la estación de Bombeo de la Bifurcación de Corvera de Toranzo, suministrará agua en un principio a las comarcas de Santander y Torrelavega y sus áreas de influencia. Queda pendiente una segunda fase, la que unirá las conducciones actuales a las de la Autovía del Agua, para abastecer a la costa oriental de Cantabria.También estuvieron presentes los alcaldes de Santander y Corvera de Toranzo, Íñigo de la Serna y José Manuel Martínez Penagos, respectivamente, así como regidores de municipios afectados por las obras y beneficiarios del agua del bitrasvase.
Se trata de un sistema mediante el que en invierno se tomará agua de los ríos Pas y Besaya y la bombeará hacia el Sur de la región, para almacenarla en el embalse del Ebro. En verano, se suspenderán las captaciones y se suministrará a la red de abastecimiento el agua embalsada durante el invierno, de manera que no sea necesario utilizar el caudal de los ríos.
Para Narbona, hay que "dar prioridad a mejorar la gestión de lo que ya tenemos" antes de acometer "más obras públicas", que "conllevan un impacto", al tiempo que se avanza "cada vez más en el ahorro", la "depuración y la reutilización".
El presupuesto necesario para ejecutar el bitrasvase procede en un 65 por ciento del Gobierno central, que ha utilizado para ello los fondos europeos, y el 35 por ciento restante del Ejecutivo autonómico, aunque un 10% de ello se lo ha adelantado ACUANUR.
'Segunda fase'
La mejora del abastecimiento de agua a Cantabria se completará con una segunda fase para la que se prevé una inversión de 32 millones de euros. Por el momento, esta parte de la obra está pendiente de una solución definitiva puesto que el Ayuntamiento de Santander ha ofrecido su infraestructura para transportar el agua del bitrasvase hasta la Autovía del Agua y así abastecer a los municipios de la costa oriental.
Sin embargo, esta infraestructura requeriría algunas obras de mejora que aún no se han negociado entre las administraciones implicadas, como tampoco el coste o los límites que se impondrían en este caso a los santanderinos para el consumo del agua del bitrasvase.