Ya se sabe que ni el canario Mardones, que tantos pasteleos protagonizó con populares y socialistas; ni el aragonés Labordeta, ni el gallego Rodríguez, volverán a sus escaños en el Congreso de los Diputados. Fueron despedidos con los honores de veteranos que merecen el galardón de una ovación de toda la Cámara. Pero hay otros bastantes que no volverán, aunque aún no lo saben.
Sí lo sabe, en cambio, otro emblemático, Jaime Ignacio del Burgo, el navarro de UPN que tanto ha apoyado las movidas de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y que ahora se empeña en concluir un prólogo para un libro histórico sobre el general Mola y Franco. Entre quienes ignoran su futuro, algunos diputados socialistas por Madrid, que no repetirán; muy probablemente, Joaquín Leguina y José Acosta figuren entre ellos.