El aeropuerto de El Prat aspira a mantener, o incrementar, sus vuelos intercontinentales. La marcha de Iberia y su sustitución por una filial de vuelos baratos puede dar al traste con el sueño de los sectores económicos catalanes. Consideran que una ciudad sin conexiones aéreas regulares internacionales “no está en el mapa”.
La movida empezó cuando apareció un consorcio de empresas aeronáuticas, Star Aliance, con las seis principales compañías aéreas europeas lideradas por Lufthansa, que quieren hacer de Barcelona una terminal estratégica para el sur de Europa.
Previendo lo que pase, en relación con la adjudicación de la nueva terminal aeroportuaria de El Prat, se prepara un recurso, que ya se redacta, por si se adjudica a Iberia de forma anómala. En esta dirección han movido ficha los sectores más críticos con la firma a la baja del Estatut en su tramo final y colaboran con el operador alemán, que promoverá el recurso en Bruselas por el abuso que, al parec er, prepara AENA.