
La Unión Sindical Obrera (USO), sindicato representante de los trabajadores en Gesmator (empresa participada en un 60% por Urbaser y en un 40% por el Ayuntamiento de Torrelavega), ha convocado huelga indefinida en el vertedero de El Mazo a partir del próximo día 30 de julio, ante la falta de acuerdo en la negociación del convenio colectivo.
La negociación, iniciada hace ya cinco meses para dotar de un nuevo acuerdo laboral a los 30 trabajadores que forman la plantilla de la planta de transferencia de residuos y el vertedero de inerte de El Mazo, "ha quedado bloqueada ante la pretensión de la empresa Gesmator de congelar la antigüedad sin compensaciones y de mantener los bajos niveles salariales".
Así lo denunció hoy en rueda de prensa el secretario de Acción Sindical de USO en Torrelavega, Justino Sánchez, quien estuvo acompañado por la delegada sindical de USO en Geaser, Ana Michelena.
Para USO es "inaceptable" que Gesmator se oponga a la reivindicación sindical de incrementar los sueldos a través del establecimiento de diversos pluses, "unos salarios pírricos de 'cadena cien' que rondan los 750 euros al mes", y que pretenda "reducir los escasos derechos de los que disfrutan los trabajadores", cuando en el último ejercicio esta empresa pública obtuvo unos beneficios de 466.100 euros "de los cuales 186.000 fueron a parar a las arcas públicas", señaló Sánchez.
Esta convocatoria de huelga indefinida, acordada por la mayoría de los trabajadores en el transcurso de la asamblea celebrada la pasada semana, será comunicada a la Consejería de Medio Ambiente (la empresa pública MARE dependiente de este departamento es la propietaria de la instalación de El Mazo). "Hacemos un llamamiento a la Consejería para que propicie una actitud conciliadora", explicó Sánchez, quien lamentó la "callada por respuesta" recibida desde el Ayuntamiento de Torrelavega. No obstante, esta convocatoria aún será negociada en el organismo de mediación Orecla.
Este representante sindical destacó la "importante repercusión social" que, de llevarse a cabo, tendría esta huelga convocada, ya que obligaría a todos los ayuntamientos que depositan sus residuos en El Mazo a trasladarlos a Meruelo. "Además de los problemas logísticos y económicos, hay que tener en cuenta que esta instalación es la única de la región para la recogida de residuos inertes", concluyó.