
A pesar del "mal tiempo", la ocupación hotelera en Cantabria en la primera quincena de julio alcanzó un 72 por ciento de media, tres puntos más que en el mismo periodo del año pasado, según informó hoy el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Francisco Javier López Marcano, en base a los datos facilitados por los empresarios del sector.
Por áreas geográficas, la ocupación en Santander se situó en el 85 por ciento; en el cinturón que rodea a la capital, en la costa oriental y en el interior en el 66 por ciento; en la costa occidental en un 60 por ciento; y en Liébana en un 58 por ciento.
Respecto al turismo rural, el consejero indicó que la ocupación media fue superior al 46 por ciento, alcanzando en Liébana el 62 por ciento, el 57 por ciento en la costa occidental y el 50 por ciento en la zona del Pas-Pisueña.
Además, y según datos facilitados por empresas del sector como Cantur, las instalaciones turísticas de la región recibieron más de 61.000 visitantes, lo que supone un crecimiento del 4,29 por ciento con respecto al periodo anterior.
Según López Marcano, los visitantes se ven atraídos por la oferta cultural y de ocio de Cantabria, entre la que destacó focos como Comillas, Cabárceno, Altamira, El Soplao u otras cuevas de la región. "Hay también a quien le gusta estar a 20 grados", apostilló el consejero, en referencia a la climatología que ha caracterizado el principio del verano en la comunidad autónoma.