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La Copa con el Getafe, carta de presentación para el club blanco

Schuster ante su semana grande antes de ir al Madrid

21-06-2007 - Diariocrítico/Agencias
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Schuster ante su semana grande antes de ir al Madrid

Bernd Schuster está ante su 'semana grande': el sábado vivirá la final de la Copa del Rey como entrenador del Getafe y horas después podría ser investido como nuevo entrenador del Real Madrid, su gran sueño.

Schuster parece consciente de estar en un momento decisivo de su carrera. Atrás quedó el anuncio de que cancelaba todas las entrevistas con la prensa; corrigió su idea inicial y es precisamente ahora cuando más aparece en los medios de comunicación. Parece haberse aplicado aquello de "quien no se mueve, no sale en la foto".

El alemán hizo historia el 10 de mayo de este año, cuando llevó a su equipo a la final de la Copa del Rey tras vencer al Barcelona por 4-0, levantando una eliminatoria que comenzó con derrota por 5-2 en el Camp Nou. Elevó al Getafe a lo más alto de su historia en su segundo año sentado en el banquillo del modesto equipo madrileño.

Ahora, Schuster afronta la primera final de su carrera como entrenador, aunque la verdad es que estos días está hablando más del Real Madrid que del Getafe. Contrariamente a lo que pudiera pensarse, el alemán no rehuye hablar del equipo blanco, como si ya fuera su entrenador.

"¡Cómo no va a jugar bien el Real Madrid! Si han disfrutado con los jugadores del Getafe y del Levante, con los del Real Madrid también se va a disfrutar", afirmó en una entrevista concedida a la emisora española Cadena Ser, para sorpresa de muchos.

Leyenda como jugador

Schuster fue una leyenda como jugador, ganando títulos con tres camisetas diferentes, las de los tres equipos más poderosos del fútbol español: Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid. Su especial carácter, tendente a la polémica y a las decisiones enérgicas, le hizo ganarse tantos amigos como enemigos.

Durante su carrera como entrenador ha ido adaptando su personalidad a sus nuevas responsabilidades y ahora no se muestra tan arisco, sino mucho más sosegado. Schuster empezó entrenando al Fortuna de Colonia en 1997, un equipo amateur, y la temporada siguiente se situó al frente del Colonia, que había bajado a Segunda División tras sufrir una gravísima crisis institucional y deportiva. No consiguió subirlo de categoría.

En 2001 regresó a España para entrenar al Xerez, de Segunda División, con el que rozó el ascenso durante dos temporadas seguidas. Luego volvió a hacer las maletas y se marchó al Shaktar Donetsk de Ucrania, en 2003. Fue destituido para hacer reaccionar al equipo una semana antes de jugar y ganar la final de la Copa de Ucrania.

En 2004 entrenó al Levante, equipo recién ascendido a la Primera División española, donde vivió una experiencia extraña: fue destituido a cinco partidos para el final, dejando al equipo cinco puntos por encima del descenso. Al final, el Levante bajó a Segunda División, ya sin él al frente.

Y finalmente llegó su mejor oportunidad, la de entrenar al Getafe, un equipo del sur de Madrid, su ciudad favorita. En su primera temporada dejó al equipo en la novena clasificación de la Liga española, siendo una de las grandes revelaciones. Y en su segundo año lo ha llevado a la final de la Copa del Rey y a su clasificación para la Copa de la UEFA, por lo que el equipo azul estará por primera vez en Europa. Además, ha desplegado un buen fútbol.

El Real Madrid se fijó en él en marzo y ambas partes firmaron un preacuerdo, pendiente de su materialización. Ahora Schuster está más cerca que nunca de dar el gran salto, y qué mejor forma de hacerlo que ganando una Copa del Rey el sábado. Y la próxima semana llegará su anunciado pase al actual campeón de Liga.

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