O ganar o caer eliminado. Sí, pero habrá que esperar 24 horas. Porque la regata definitiva del 'Desafío' se aplazó por exceso de viento.
El Comité de Regatas ha decidido suspender la séptima regata de semifinales de la Copa Louis Vuitton entre el Desafío Español y el Emirates Team New Zealand, que se tenía que disputar en la tarde de este martes, debido al exceso de viento a lolargo de la mañana y que siguió después.
Los responsables de la competición izaron la bandera de aplazamiento en tierra y a las 15:30 horas se anunció la suspensión de la jornada. El día estuvo marcado por vientos del Noreste de 25 nudos y fuerte marejada que impidieron que se pudiera disputar la jornada de este martes.
El Director de Regata considera que con estas condiciones de viento no se puede competir porque pueden provocar daños en los barcos. Las previsiones indicaban que el viento bajaría en intensidad a lo largo de la tarde, pero quizá no lo suficiente como para que el enfrentamiento se dispute con seguridad por lo que se ha decidido suspender.
"El Comité sabía que el viento iba a estar en el límite pero también que detrás de esta ola, llegaba más y no había opción de que bajara. Era alta y corta y rompía y eso podría causar roturas. Han sido razonables y con buen criterio han decidido no regatear", señaló Jordi Lamarca, jefe de reglamento del equipo español.
Joan Aymami, director de Meteosim, empresa que colabora con el equipo de meteorología del Desafío Español, explicó que habían empeorado las condiciones previstas: "Podría haber rangos de 20 nudos, lo que supone que arriba del palo serían de 30", señaló. "Además, está el oleaje. Llevamos doce o catorce horas de viento de componente nordeste y eso hace que las olas lleguen a picos de altura por encima de los dos metros".
Peligro para las quillas
Gonzalo Fernández 'Nervio', jefe mantenimiento del Desafío Español, destacó el "peligro" que supone para el barco regatear a partir de 20 nudos y aseguró que el problema es la ola. "Mañana será un día peligroso porque con entre 12 y 14 nudos, el barco va a tope de carga y si hay olas, sufrirá mucho", indicó.
"Lo que más sufre es el anclaje de la quilla del barco", advirtió Nervio, que aseguró que si se dieran estas condiciones y fuera el Emirates Team New Zealand "arriesgaría menos porque de tener rotura sería grave".
Sin embargo, el máximo responsable de mantenimiento del equipo español, advirtió que cuando uno navega siempre va a tope y no piensa en las consecuencias. "Nosotros iremos al cien por cien", concluyó.