
El Gobierno de Castilla-la Mancha ha declarado la guerra a los cebos envenenados. Son palabras del director general de Política Forestal, José Ignacio Nicolás, en Ciudad Real, quien además felicitó a los agentes medioambientales por su labor.
El director general de Política Forestal, José Ignacio Nicolás, aseguró, durante la inauguración de un Seminario organizado por Seo/BirdLife en Ciudad Real, que con el 'Plan Regional de Lucha contra el uso ilegal de venenos en el medio ambiente", "el Gobierno de Castilla-La Mancha declara la guerra a los cebos envenenados".
Según informa la Junta en un comunicado, este plan aprobado en 2005, es un referente para el trabajo de los técnicos, porque contempla competencias claras y protocolos de actuación concretos.
En este sentido, el director general subrayó la "magnífica" labor de los agentes medioambientales que, en coordinación con el Seprona, empiezan a dar los primeros resultados en una tierra en la que históricamente se han llevado a cabo estas prácticas "que estamos decididos a erradicar", señaló Nicolás.
Del mismo modo, recordó otras actuaciones que se han llevado a cabo desde la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo rural, tales como la creación de la unidad canina (ubicada actualmente en Albacete pero que está previsto extender a toda la región), la unidad de vigilancia aérea o el Centro de Estudio de Rapaces Ibéricas (CERI) de Sevilleja de la Jara (Toledo).
Para José Ignacio Nicolás estas iniciativas eran necesarias, ya que en el último decenio se habían detectado 436 animales catalogados como especies amenazadas muertos por cebos envenenados, una cifra que asciende a 876 si se tienen en cuenta especies silvestres.
Al acto de inauguración también asistió la delegada provincial de la Consejería, Inés Alba, quien destacó que toda la sociedad debe felicitarse por la reciente sentencia que condena a un coto de caza por la instalación de 227 cebos envenenados detectados por los agentes medioambientales de la provincia.