El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, mostró destellos de su temperamento y terminó abruptamente una entrevista televisada con la se que pretendía presentarlo al público estadounidense.
En la entrevista emitida el domingo por '60 Minutes' en la cadena CBS, Sarkozy discutió con el corresponsal estadounidense, llamó imbécil a su secretario de prensa, dijo que estaba muy ocupado para perder tiempo con una entrevista "estúpida" y puso fin a la conversación bruscamente cuando le preguntaron sobre el estado de su matrimonio con Cecilia.