Opinion - Julia Navarro

El desplante

17-09-2007 - Julia Navarro
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El desplante

   ¿Para qué sirve el Consejo General del Poder Judicial? Es una pregunta que bien podemos hacernos los ciudadanos en vista de lo que viene sucediendo en los últimos años. El Consejo General del Poder Judicial funciona como un Parlamento en miniatura, y ni quienes lo han venido integrando hasta ahora ni mucho menos quien designa a sus miembros, las Cortes, hayan sido capaces de corregir esta situación que poco a poco ha ido erosionando al propio Consejo.

   Desde hace diez meses el actual CGPJ está en funciones lo que es una muestra más de que para los partidos políticos el Consejo es una pieza más en el juego del poder. El Partido Popular no quiere perder la mayoría de la que disfruta mientras que el PSOE quiere pasar a disfrutar de esa mayoría. Por si fuera poco, los ciudadanos han descubierto en los últimos dias, a través de las páginas de los periódicos, que uno de los miembros del consejo, el señor López Tena, más parece un independentista radical que el hombre de Justicia ponderado que se supone debe de estar en una institución como el CGPJ.

   Por si fuera poco, la Asociación de Jueces para la Democracia ha decidido plantar cara al presidente del CGPJ no asistiendo a la apertura del Año Judicial, que como siempre preside el Rey. En realidad los jueces progresistas han dado una patada a Hernando pero en las espinillas de don Juan Carlos. La situación no puede ser más anómala y no parece que tenga fácil solución a seis meses de las elecciones generales, sobre todo porque los partidos están ya inmersos en la campaña electoral. Si el PSOE intentara modificar la ley del CGPJ se vería como un intento de manipulación de esta institución, si no hace nada, es el PP quién se está llevando el gato al agua.

   En la Justicia como en Educación, los dos grandes partidos deberían de ser capaces de anteponer los intereses generales a los partidistas, pero a éstas alturas es más que evidente que pedir esto es hacer un brindis al sol. El PSOE quiere tener "mayoría" en el Consejo General del Poder Judicial y el PP, lo mismo, y ambos partidos trufan sus propuestas para la renovación con supuestas ofertas que harían parecer al CGPJ como más independiente, pero la realidad es que ambos partidos quieren mandar en el órgano de gobiermo de los jueces.

   Es evidente que las instituciones tienen que reflejar a la sociedad a la que representan, pero entre ser un reflejo y ser un Parlamento en miniatura hay una gran distancia. No, no comienza bien el Año Judicial, y la ausencia de un sector de la judicatura, más la de algunos de los los portavoces parlamentarios, no es un espectáculo edificante. Desde luego, los ciudadanos asistimos perplejos a lo que está pasando.

   Lo peor ya digo es que durante los próximos seis meses será difícil que haya arreglo, y tendremos que esperar a que se celebren elecciones.Veremos si entocnes PSOE y PP son capaces de estar a la altura de su responsabildiad para con los ciudadanos.

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Comentarios de los lectores
Enviado por: tu anciana abuela / 18-09-2007 20:08
Resulta inquietante que un juez -su juez, el que le va a juzgar a uno- pueda proclamarle inocente o culpable no según la ley, sino según su particular manera de interpretarla. Y sin embargo, el juez que desde pequeñito -primera instancia- no se decanta claramente por una de las dos opciones -izquierda-derecha- sabe que nunca llegará a un puesto de responsabilidad. Ni al Constitucional, ni al CGPJ, ni mucísssiiimo menos a Fiscal General. Es mi opinión que a estos altos cargos deberían acceder por sorteo todos aquellos cualificados. El simple hecho de no deberle el cargo al político de turno, les haría mas libres, mas independientes. Por otra parte, ganarían -de nuevo- en independencia, si las decisiones a las que llegan fueran tomadas mediante voto secreto. Sabes, Julia, cuando murió Franco, yo me lo creí. Pensé que llegaríamos paso a paso, sin prisa pero sin pausa, a la democracia y a la libertad... Quisiera pensar que mi pesimismo, mi desencanto es propio de mis muchos años, y no de una clara visión de los hechos... Quisiera pensar que soy yo la ciega, y que no son personas como TU, que antes tenías candor y frescura -en el buen sentido de las dos palabras- las que cada día se deslizan mas por la pendiente del cinismo, de la aceptación de los hechos, del olvido de los ideales. Repasa tus carnets de hace veinte años, a ver si de verdad, sigues siendo la misma, y no te has vendido -como los maagistrados- por un chiringuito cómodo y calentito en esta pobre España -o lo que quede de ella-