Opinion - Emilio Martínez

Jornada agridulce en la Liga y en el deporte

06-04-2008 - Emilio Martínez
Enviar a amigo imprimir archivo opina

Jornada agridulce en la Liga y en el deporte

La Liga tuvo su paralelismo en esta jornada con el fin de semana deportivo español. Porque en ambos casos el calificativo agridulce les cuadra a al perfección como resumen. Así, lo que parecía un mal resultado para el Madrid el sábado en Mallorca, donde jugó de pena y empató sin merecerlo, se transformó este domingo en un buen punto. Y que le permite mantener la ventaja de siete con el Barça, incapaz de doblegar al ‘Eurogeta’ en el Camp Nou, e incluso aumentarla hasta esa cifra –antes eran seis- respecto al ‘submarino amarillo’, que como siempre que tiene un reto importante le entra un ataque de pánico y se va a pique: se hundió en el Guadalquivir ante el irregular Sevilla de este año.

Para el que fue dulcísimo fue para el Atlético, que jugó un partido de tenis de un set (6-3) frente al Almería, mientras el Racing, que le disputaba el cuarto puesto, daba la de arena y era humillado en el Sardinero por un Depor cada vez más en su sitio. Peor es lo del Zaragoza, que a pesar de sus cuatro técnicos esta campaña –o quizás por ello- se mete en puestos de descenso tras el repaso que le pegó el Betis en La Romareda y provocó una pañolada contra la directiva. Con razón, porque el club con el quinto presupuesto de Primera se ve el tercero por la cola y con muchas opciones de dar con sus huesos en el infierno de Segunda.

Pero como no sólo de fútbol vive el deporte, es menester, justo y necesario reseñar que el fin de semana fue también agridulce para el deporte español en sus compromisos internacionales. Aunque, eso sí, con o sin triunfo, con o sin fracaso, al menos ahora -a diferencia de lo que acontecía hace tan sólo dos o tres décadas- nuestros deportistas tiene peso y poso en el mundo en una amplísima variedad de modalidades, mayoriatias y minoritarias. En las primeras, Fernando Alonso, que quizás esté arrepintiéndose de haber fichad por Renault, no (o no sólo) por la (pésima) prestación del coche, sino por los incumplimientos de las promesas de la escudería gala, con Briatore al frente, cuando le aseguró que sería competitivo para ganar carreras (ja, ja…). La cuestión es que, con su décima posición en Bahrein, hay que remontarse cuatro temporadas –o sea antes de que conquistara su primer título-  para recordar una clasificación tan mala del genial piloto asturiano.

Tampoco hubo suerte en el también deporte de masas del tenis: otro de nuestros ídolos de talla internacional, Rafa Nadal, con su sinceridad de siempre, dejó claro que su derrota en la final de Miami, un torneo maldito para los españoles, se debió a que jugó mal y Davidenko fue justo vencedor. Aunque a pesar de ello, el manacorí ha realizado una magnífica campaña en pistas duras y ya llegan las de tierra, donde domina hasta al propio Federer. Paradójicamente las alegrías llegaron en disciplinas deportivas de menor calado mediático, lo que no quita mérito a sus triunfadores.

Como el ciclismo, con Flecha en el podio de la prestigiosísima Vuelta a Flandes. O el fútbol sala, donde el Interviú-Fadesa ha encadenado su cuarto título de campeón intercontinental de clubes, goleando (6-1) nada más y nada menos que al Malwee, campeón brasileño. O el triatlón, con Javier Gómez Noya, vencedor de la segunda prueba de la Copa del Mundo. Por último el balonmano nos mostró ambas caras. La dulce con el esforzado triunfo del Ciudad Real en semifinales de la Copa de Europa (34-27) ante el Hamburgo, que casi le da el pase a la finalísima. La agria con la amplia derrota del Barça -vaya domingo- frente al otro equipo alemán, el Kiel, (41-31), que le cierra ese acceso. Lo dicho/escrito: todo agridulce, pues, como la vida misma.

  • Compartir esta noticia
  • delicious
  • digg
  • fresqui
  • meneame
  • technorati