Juan Carlos Rodríguez Ibarra no deja de ser una persona consecuente, aunque tenga otros defectos: la vicepresidenta Fernández de la Vega le ofreció recientemente figurar en una terna para la renovación del Consejo de Estado, sinecura sin igual, como se sabe. Pero Ibarra, que dijo que se retira a la vida privada (a la docencia, para ser exactos), dijo ‘no’ tajantemente a la oferta.