Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea no lograron una postura común sobre el reconocimiento de la independencia de Kosovo y acordaron dejar la decisión final en manos de cada país. Las cuatro grandes potencias de la UE --Francia, Reino Unido, Alemania e Italia-- anunciaron que reconocerán al nuevo país en los Balcanes y fueron secundadas por la mayoría de los Estados miembros. Por su parte, España confirmó que no tiene intención de reconocer a Kosovo por considerar que la declaración unilateral de independencia vulnera la legislación internacional y genera división.
"Los Estados miembros decidirán, de acuerdo con sus prácticas nacionales y con el derecho internacional, sobre sus relaciones con Kosovo", reza la declaración de mínimos pactada por los Veintisiete. "La UE, en tanto que unión de 27 países, no reconoce a ningún país. El reconocimiento está en manos de los Estados miembros. Algunos países lo reconocerán hoy, otros mañana, otros dentro de una semana y algunos pueden no reconocerlo", explicó el ministro esloveno de Asuntos Exteriores y presidente de turno de la UE, Dimitrij Rupel.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia aprovecharon el final de la reunión para ser los primeros en anunciar su intención de reconocer a Kosovo en las próximas horas. El francés, Bernard Kouchner, aseguró que entre 16 y 19 países europeos establecerán relaciones con el nuevo Estado balcánico de manera inminente. Fuera de esta lista quedarían, además de España, Chipre, Grecia, Eslovaquia, Bulgaria y Rumanía, entre otros.
Francia formalizará el reconocimiento a través de una carta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, a su homólogo kosovar. En Alemania será el Gabinete federal, equivalente al Consejo de Ministros, el que tome la decisión el próximo miércoles. Según indicó el jefe de la diplomacia germana, Frank-Walter Steinmeier, "alrededor de 17 países han decidido reaccionar rápidamente para evitar crear un vacío con una conducta indecisa".
Por su parte, el ministro de Exteriores italiano, Massimo D'Alema, indicó que Italia procederá a una fórmula "particular" para reconocer a Kosovo como "estado independiente bajo supervisión internacional" procediendo así a "establecer relaciones regulares". El representante británico, David Miliband, explicó que la intención de su Gobierno era formalizar el reconocimiento de Kosovo durante la noche del lunes.
En Lisboa, el ministro de Asuntos Exteriores luso, Luis Amado, anunció que Portugal reconocerá la independencia de Kosovo después de cumplir los procedimientos internos necesarios y en articulación con sus socios europeos.
En el bando contrario, el ministro más contundente contra la independencia de Kosovo fue Miguel Ángel Moratinos. Ya antes de entrar a la reunión dejó claro que España no reconocerá al nuevo Estado porque considera que su secesión unilateral vulnera la legalidad internacional. Destacó que la separación de Kosovo ha provocado "la división de la comunidad internacional, la división en el seno del Consejo de Seguridad y la división en la UE" y no traerá consecuencias "beneficiosas" para la región.
"Si este Gobierno tomó una decisión de retirar sus tropas de Irak el primer día de asumir su responsabilidad como Gobierno, hoy tenemos la misma posición en materia de no reconocer una declaración unilateral que no cuenta, en materia de creación de un Estado o secesión de un Estado, ni de un acuerdo entre las partes ni de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", agregó. Se mostró además contrario a que la UE negocie, al menos de momento, un acuerdo de Asociación y Estabilización con Kosovo.
Moratinos presentó a sus colegas un borrador de conclusiones que sirvió como base a la declaración final. En ella se subraya que Kosovo "constituye un caso sui generis" porque es el resultado "del conflicto de los años 90 y del largo periodo de administración internacional". La principal aportación española consiste en resaltar que, pese a la independencia de la provincia serbia de mayoría albanesa, la UE seguirá respetando en el futuro los principios de "soberanía" e "integridad territorial".
El Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, destacó que, con la adopción de estas conclusiones sobre Kosovo, los Veintisiete "confirmamos nuestro compromiso con la estabilidad en la región y con la perspectiva europea de los Balcanes Occidentales". En este sentido, destacó que la decisión más importante fue la adoptada el pasado sábado de enviar una misión de 2.000 policías y jueces para ayudar a los kosovares a poner en marcha un auténtico Estado de derecho.
En las conclusiones, la UE confirma su compromiso con la "estabilidad" de los Balcanes y su disposición a jugar un "papel de liderazgo" en la región. Los jefes de la diplomacia europea aseguran además que apoyarán la "perspectiva europea" para los Balcanes Occidentales, y reclaman a la Comisión que utilice los instrumentos comunitarios para promover el desarrollo económico y político de la región.
Los Veintisiete "toman nota" de que, en su declaración de independencia, Kosovo se ha comprometido "a los principios de democracia e igualdad de todos sus ciudadanos, la protección de los serbios y otras minorías, la protección del patrimonio cultural y religioso y la supervisión internacional".
Condena la violencia
La UE condenó los recientes actos de violencia en Belgrado, Mitrovica y otros lugares, en particular contra misiones diplomáticas extranjeras, y exigió a las autoridades responsables que garanticen la seguridad y las propiedades de los ciudadanos de la UE. Asimismo, reclamó tanto a Serbia como a Kosovo que respeten su compromiso de evitar cualquier acción o declaración que pueda poner en riesgo la situación de seguridad.
EE.UU. reconoce a Kosovo
Por su parte, Estados Unidos reconoció hoy formalmente la independencia de Kosovo a través de un comunicado de su secretaria de Estado, Condoleezza Rice. "Estados Unidos ha reconocido formalmente hoy a Kosovo como Estado soberano e independiente", aseveró la jefa de la Diplomacia norteamericana.
Rice reafirmó la amistad de Estados Unidos con Serbia e invitó a Belgrado a trabajar junto a Washington para conseguir las metas que ambos comparten, como la protección de la comunidad serbia en Kosovo, que constituye una minoría en Kosovo.
Serbia respondió anunciando la retirada de su embajador en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, dijo que el reconocimiento de la independencia de Kosovo por parte de Estados Unidos supone la continuación de la agresión de la OTAN a Serbia que comenzó con el bombardeo de 1999.
Turquía también reconoció a Kosovo como Estado independiente, según anunció hoy su ministro de Exteriores, Ali Babacan, en un comunicado, en el que el Gobierno turco expresa su deseo de seguir profundizando también en sus relaciones con Serbia.
Rusia, principal aliada de Serbia en el Consejo de Seguridad de la ONU contra la independencia de Kosovo, pidió a la misión de la ONU (MINUK) que declare nula la declaración unilateral de independencia de Kosovo, según señaló el enviado a las negociaciones sobre Kosovo del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Alexander Botsan-Kharchenko.
La ex república soviética de Georgia anunció que su país no piensa reconocer la independencia de Kosovo, según el ministro de Asuntos Exteriores georgiano, David Bakradze.
China expresó su profunda preocupación ante la declaración unilateral de independencia de Kosovo sobre Serbia e instó a ambas partes a continuar con las negociaciones, según el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Liu Jianchao.