El primer AVE Madrid-Barcelona y Barcelona-Madrid ha quedado marcado por dos cosas: la ausencia de toda representación política -y gubernamental, pese a que estemos de campaña- y la ausencia, mucho más importante, de cualquier incidencia importante. Pudimos saber que hubo algún problema menor con la puerta de la cabina, al parecer atascada, pero ante nuestra curiosidad, la respuesta fue el silencio... Muy típico.
Llamó la atención que el Gobierno, desde el primer momento, se haya querido desmarcar de esta inauguración. Pero bien sabía que jugaba en su contra, porque la presencia de la ministra de Fomento,
Magdalena Álvarez, podría haber generado más comentarios adversos que precisamente la ausencia de cualquier alto cargo, como ha sucedido.
También hay que hablar de puntualidad. Como un reloj, a las 6.01 de la mañana salía el AVE Madrid en Atocha dirección Sants, en Barcelona, y lo mismo sucedía en sentido contrario. Nuestra enviada especial,
Marina Ramírez, que inauguraba el tramo Madrid-Barcelona, nos relataba algunos detalles.

La cobertura de móviles y radios se resentía en exceso: muy inestable y con pérdida de comunicación en reiteradas ocasiones. Éste era uno de los pocos puntos negativos.
En el primer viaje hacia Sants estaban a bordo del AVE 160 pasajeros en total, de los cuales, la mayoría eran medios de comunicación, acreditados para la ocasión. La venta de entradas en estos días ha sido un éxito, con gran avalancha de reservas, pero la hora de este primer AVE ha parado la euforia, lógicamente. Habrá mejores horas para probarlo.
Se habilitaron 3 vagones para la prensa, muy bien atendida. El desayuno de lujo puede ser una buena muestra. En un primer momento iban a acudir unos 100 medios de comunicación, pero apenas se sobrepasó la cantidad de 50.
En cuanto a la puntualidad, ya hemos contado que salió a la hora y que se contaba con el perfecto cumplimiento de la previsión de la hora de llegada.
Así fue de hecho: se llegó 4 minutos antes de lo previsto a Sants. También se cumplieron las expectativas en cuanto a la velocidad punta, sobre los 300 km/h en algunos tramos, mientras que por momentos ésta descendió incluso a los 77, muy por debajo de lo que un automóvil puede ofrecer al viajero.
Alfredo Durán, director del corredor Madrid-Barcelona, comentó a la prensa que la llegada del AVE es un "hecho histórico". Él ha venido en el AVE Madrid destino Barcelona. Comentó que en el de Barcelona-Madrid hubo más gente, unas 200 personas, y que espera que en unos días se deje ver ya la verdadera demanda de estos viajes.
La opinión de los viajeros
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Pero también quisimos conocer la opinión de los protagonistas, los ‘verdaderos’ viajeros: que habían comprado su entrada para recorrer el trayecto con algún interés personal o profesional. La impresión general es de satisfacción.
Se comentó mucho que este AVE supone un mejor servicio que el célebre puente aéreo, del que ahora se dice que quedará muy resentido. Este AVE es cómodo, ahorra a los viajeros horas de preparación, como lo que se pierde en los aeropuertos entre viaje y viaje. Las 2 horas y 40 minutos que supone este desplazamiento por tren compensa otras pérdidas en el puente aéreo.
Además, mucha satisfacción también por la comodidad que ofrece el AVE. Buenos servicios al viajero y unos asientos de lujos, extragrandes, espaciosos… por cierto: hubo regalo y detallito para los miembros de los medios de comunicación. Pero no duden que hablamos bien de este inaugural AVE con la máxima neutralidad. ¿Nos creen, verdad?