El bochorno de todos los años a estas alturas de pretemporada. Pero corregido y aumentado. Porque los clubes de fútbol de Primera y Segunda, cada vez más en la ruina, baten récords de deudas con sus jugadores este año con la escalofriante cifra de casi 39 millones de euros. La Asociación de Futbolistas -que preside Gerardo González Movilla (en la foto)- lo tiene claro: o pagan pronto o habrá huelga y por tanto la Liga no se iniciará.
Un total de 223 jugadores de clubes de Primera y Segunda División han denunciado ante la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) el impago por parte de los eqiipos de 38.465.376 euros correspondientes a la campaña anterior, la 2007-08. Pero no son los únicos afectados y la AFE espera nuevas denuncias en los próximos días.
De momento esta cantidad, que es la mayor de todas las temporadas por estas fechas y bate récords, corresponde a esas 233 denuncias presentadas por los futbolistas contra un total de 22 clubes, seis de Primera y 16 de Segunda, que tendrán de plazo hasta las 24 horas del próximo 31 de julio para saldar las deudas contraídas con los jugadores.
Entre estos clubes, que permanecen en secreto hasta que la AFE los haga públicos ese día 31, no están ni Real Madrid ni Barcelona. En cualquier caso, la deuda supone casi 24 millones más que el pasado curso, ya que el 30 de julio de 2007, un día antes de la conclusión del plazo, la cantidad adeuda por los clubes de Primera y Segunda División era de 14.718.535 euros.
Estas denuncias y las que se esperan a lo largo de esta semana, que incrementarán el número de futbolistas afectados y posiblemente de clubes, serán estudiadas en la reunión que la comisión mixta, que componen la Liga de Fútbol Profesional y la AFE, mantendrá en Madrid en la mañana del próximo lunes 28 de julio.
No obstante, la mayor preocupación, en estos momentos, para el presidente del AFE, Gerardo González Movilla, es el "efecto perverso" que tendrá con relación al sistema de garantías existente para el cobro de las deudas la decisión de varios clubes de acogerse a la Ley Concursal, por donde pretenden eludir el descenso de categoría el día 31 poe no pagar.
"Es una actitud perversa con el sistema, porque puede permitir a clubes que no cumplen con sus obligaciones competir con clubes que sí las cumplen", comentó González Movilla, que ha dejado muy claro que su asociación no se va a quedar con los brazos cruzados y ejercerá todos sus derechos, huelga incluida antes del inicio de la Liga el 31 de agosto.