El comienzo de verano no ha sido motivo de grandes alegrías para los promotores en la costa española. Aunque las ventas de viviendas se han reactiviado en algunas zonas del litoral gallego y andaluz con la llegada del buen tiempo, el número de transacciones no ha cumplido con las expectativas que se habían marcado. Pese a todo, los promotores avisan de que es un momento propicio para comprar porque existen buenas ofertas.
No corren buenos tiempos para el mercado inmobiliario en el litoral español. Aunque existen diferencias por zonas, el estancamiento de las ventas es un hecho en toda la costa y la llegada del buen tiempo no ha traído grandes alegrías para el sector. “Las ventas de obra nueva están casi paralizadas en el litoral andaluz, y más aún en las zonas turísticas”, sentencia Ángel Salazar, secretario general de Promotur Andalucía. Sin embargo, reconoce que durante los meses de mayo y junio se ha producido una reactivación de la demanda, “en busca de buenas oportunidades”, aunque el resultado no ha sido el esperado, ya que “no se han producido tantas ventas como se preveían”, puntualiza Salazar.
Una situación similar es la que han vivido los promotores de
Con mayor intensidad están viviendo la crisis en el levante y en el resto de la zona norte de
En el norte, el panorama es el mismo. "La actividad está parada y los compradores se han escondido", confirma Javier Rodríguez, secretario general de
Costa del Sol
Si la situación en la costa española no es motivo de alegría para el sector, José Prado Seseña, presidente de
Que los extranjeros o los nacionales en busca de segunda residencia dejen de comprar "es comprensible por los escándalos de corrupción", pero que los malagueños no compren es algo que no se explican. "Anualmente vendemos alrededor de 23.000 viviendas a población autóctona, y en la actualidad las ventas están paralizadas. La demanda natural se está embolsando a la espera de que se cumplan las promesas hechas por Chaves en las elecciones autonómicas de este año" y que ofrecían viviendas públicas para los andaluces que no superasen los 3.100 euros mensuales.
La caída de las ventas a extranjeros ofrece una visión de la situación límite que viven los promotores. En 2005 adquieron 12.300 viviendas en la región, que se recortaron a 1.200 durante el pasado ejercicio. Para este año, las previsiones son mucho más pesimistas y estiman que las ventas rondarán los varios centenares, lo que según Prado se traduce "a cero".
Problemas financieros
Todos los expertos consultados coinciden al achacar gran parte del problema a la restricción crediticia. Sin embargo, también culpan de la caída de las ventas a la pérdida de confianza de los compradores. "La gente tiene miedo, porque todas las noticias que recibe son negativas, sentencia Prado. "Hasta que no pase esta crisis psicótica, no podremos empezar a trabajar", añade.
Le secunda José María Pont, presidente ejecutivo para España de Pierre&Vacances, al afirmar que "no hay interés en adquirir vivienda porque la percepción psicológica es muy negativa. Se cree que el precio no es el adecuado y que por tanto, se comete un error al comprar un inmueble".
La crisis
Los promotores y constructores españoles están desplegando un amplio abanico de estrategias para tratar de superar el bache. En la mayor parte de los casos, las iniciativas pasan por facilitar el acceso a la vivienda a través de rebajas en los precios de las mismas y con facilidades de financiación. Otra opción válida pasa por salir al extranjero en busca de mercados emergentes o "tratar de reconvertir parte del stock no vendido en vivienda protegida", como están intentando los promotores malagueños.
Sin embargo, la ayuda oficial es muy importante, según reclaman muchos de los expertos entrevistados. "El Ejecutivo no está ayudando", critica Ángel Salazar, "pero esperamos que se ponga manos a la obra pronto con líneas de crédito e incentivos fiscales, entre otras medidas, porque la situación lo requiere". En la misma línea apunta Pont. "Durante la crisis inmobiliaria francesa, el Gobierno puso en marcha una desgravación fiscal para inmuebles que se alquilasen durante al menos diez años, y funcionó y funciona muy bien. Podría ser una solución para remontar el mercado en la costa", apunta.
Pese a la crisis que azota el residencial a lo largo del litoral español, los promotores apuntan que se trata de un buen momento para adquirir una vivienda por la cantidad de ofertas que existen hoy en el mercado.