El Consejo de Política Fiscal y financiera esta reunido desde las cinco de la tarde de este martes con la intención de cerrar un nuevo modelo de financiación autonómica. Pero, dadas las diferencias entre las CCAA, todo indica que el acuerdo será imposible. Y mucho menos con Cataluña, pues su conseller de Economía, Antoni Castells, insistiendo en la idea de su 'jefe' el presidente de la Generalitat, José Montilla, ha declarado a la entrada que ellos han venido "a escuchar pero no a negociar", pues sólo piensan hacerlo con el Gobierno y al margen del resto de las comunidades autónomas.
Este nuevo acuerdo que pretende el Ejecutivo estaría basado en dos aspectos, según fuentes del Ministerio de Economía: “que nadie pierda en el nuevo reparto” y la cesión del 50% de los grandes impuestos: IRPF, IVA y especiales, alcohol, tabaco y carburantes. Un buen bocado que, no obstante, no satisface a nadie. Y menos al presidente de la Generalitat catalana. José Montilla, que ha hecho frente común con la CiU de Artur Mas para rechazar las propuestas de Solbes.
El primero en decir que “no le gusta cómo suena la música" de esta propuesta fue el presidente de la Generalitat, José Montilla cuyo consejero de Economía, Manuel Castells, acude “a ver como suena la letra”. En otras palabras, que quiere conocer el desarrollo de la propuesta de Solbes para pronunciarse definitivamente. Los dos presidentes, el del Estado y el catalán, hablaron el pasado fin de semana en Barcelona durante el Congreso del PSC sobre este asunto pero de forma demasiado superficial. “Hay que esperar a conocer todos los detalles para que los demás hablen”, señalan en fuentes del Ministerio de Economía.
En cualquier caso, todo parece indicar que los que han forzado la situación han sido los catalanes que quieren cumplir la letra del Estatuto y cerrar un acuerdo en la materia para poder desarrollar su autogobierno en materia financiera en agosto, tal y como señala el Estatuto. El resto de autonomías parecen actuar un poco de comparsas ante esta situación. ¿Todos? No, Madrid no. Antonio Beteta, el nuevo consejero de Economía del gobierno de Esperanza Aguirre también se alinea con los catalanes en torno a este asunto. A Beteta también le suena mal la música y quiere conocer la letra para poder opinar.
Los dos consejeros y los de las otras comunidades han mantenido reuniones durante estos dos últimos meses con representantes del Ministerio de Economía por lo que en el Departamento de Pedro Solbes creen que tienen argumentos suficientes como para pronunciarse. “Parece más bien que van tanteando la situación”, señalan las fuentes consultadas.
Lo que sí está claro es que para Solbes y su equipo es innegociable el principio de solidaridad interregional por lo que los posibles acuerdos pasan por no modificar los criterios de financiación de los territorios pobres por mucho que los ricos, con balanzas fiscales en la mano, sigan quejándose de poner mas dinero encima de la mesa que lo que cuestan los servicios que reciben.