El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, defiende la reciente decisión de subir los tipos de interés del 4 % al 4,25 % para garantizar la estabilidad de precios a medio plazo y asegura que hará todo lo posible para situar la inflación en el 2%.
En una entrevista concedida a los diarios europeos 'Frankfurter Allgemeine Zeitung', 'Irish Times', 'Jornal de Negócios' y 'Le Figaro', Trichet augura que se volverá a la estabilidad de precios en unos 18 meses y pronostica una menor actividad en el segundo y tercer trimestre el año.
Insiste en que el mensaje del BCE es "evitar" los "efectos de segunda vuelta" porque no se puede cambiar el precio del petróleo ni de las materias primas pero se tiene que impedir que el resto de precios que dependen de la acción de los Gobiernos, como el de los servicios o los salarios, "aumenten de manera anormal, como si el nivel anormal de la actual inflación fuera a durar".
"Estamos aquí para decir a hogares, empresas y agentes sociales que mantendremos la estabilidad de los precios en menos del 2%, cerca del 2% a medio plazo, y que tienen que tenerlo naturalmente en cuenta cuando fijen sus propios precios e inicien negociaciones", sostiene.
Así, recalca que quienes fijan los precios hoy y los agentes sociales tienen que tener en cuenta que se volverá a la estabilidad de precios, según la definición del BCE, en un periodo de unos 18 meses.
En cuanto a las previsiones de crecimiento de la zona euro, asegura que el "escenario de base" del BCE es que habrá "un periodo de poca actividad en el perfil de crecimiento de la zona euro durante el segundo y el tercer trimestre y por lo tanto un regreso progresivo a un crecimiento moderado".
También reitera que, por lo que se refiere al crecimiento futuro, los riesgos están a la baja, entre ellos, cita las consecuencias de la fuerte corrección de los mercados financieros, eventuales nuevas alzas del precio del petróleo y las materias primas y los riesgos asociados a los grandes desequilibrios externos observados a nivel mundial.
Trichet evita aclarar si el riesgo sobre la estabilidad de precios es mayor en Europa que al otro lado del Atlántico, para no juzgar las políticas llevadas a cabo por otros bancos centrales. Además, subraya que la economía europea y la norteamericana tienen "desafíos" y estructuras diferentes, lo que explica que las tasas de interés varíen de un país a otro. A modo de ejemplo, cita que en Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Suecia y Noruega son más altos que en la zona euro.