La poca autocrítica de Aznar
Estamos acostumbrados a que el ex presidente José María Aznar no se culpe de nada de lo que ocurrió en su pasada legislatura, pero una cosa es tener poca autocrítica, y otra bien distinta es hacer afirmaciones como las que ha hecho esta noche durante la entrevista mantenida con Buruaga en Telemadrid. Muchos han sido los temas que se han tocado, pero quizá el que más nos llame la atención por im-presentable es el de las armas de destrucción masiva. En esta ocasión, Aznar nos ha brindado un ‘fabuloso’ comentario: “Aquello era una creencia generalizada en todo el mundo. ONU, inspectores, servicios de inteligencia, UE, la Internacional Socialista, dirigentes socialistas… No había Gobierno en el mundo que no estuviera convencido de ello”.
Por lo que se ve, aun pasados los años, Aznar necesita seguir erre que erre justificándose por su actuación...
¿Sentencia? ¿Cuál sentencia?
Si usted lee hoy los dos principales diarios de tirada nacional, El País y El Mundo, probablemente no advierta, a primera vista, que ambos periódicos escogen la misma noticia para su principal titular: la sentencia de la Audiencia de Madrid absolviendo a los cuatro policías que fueron acusados de falsificar un informe pericial. El famosísimo del ácido bórico, que dio pie, en muy extensiva interpretación, a que dos medios (El Mundo y la COPE, básicamente) y sus corifeos hablasen de las connivencias de ETA en la matanza del 11-M. Pues resulta que sí, que los dos diarios abren el periódico con esta noticia, pero con los siguientes titulares: “Los jueces aniquilan el último bulo conspirativo sobre el 11-M” (El País). “La policía científica fue ‘inveraz’ para no vincular a ETA sobre el 11-M” (El Mundo). Se demuestra de nuevo que una sentencia judicial puede tener lecturas no sólo diferentes, sino contrapuestas.
O sea, cada cual arrima el ascua a la sardina que defendieron respectivamente en la pasada legislatura, donde tantas demasías se dijeron a cuenta de la autoría del 11-M, que, cierto es -y aquí no nos queda otra que darle la razón a Jiménez Losantos-, aún está sin aclarar del todo. Lo que, claro, no quiere decir que la tesis de Pedro J. y de FJL haya tenido jamás la menor consistencia.
El tema es, en fin, que las sentencias judiciales, que se acatan pero de las que se puede discrepar, son uno de los pilares de un estado de derecho y no pueden servir de munición política. Se pueden discutir, pero no ridiculizar a los jueces cuyas decisiones difieran de las propias. Bastante hacen ya algunos jueces, y algunos colectivos integrados por jueces, para ponerse a sí mismos en la picota.
El hecho de que las cosas no vayan por donde quiere Jiménez Losantos no parece bastar para descalificar a todo el sistema judicial, a la policía y al partido político que gobierna, para no hablar ya de los medios que difieren de las tesis ‘federiquistas’. Al estado de derecho hay que mimarlo, porque es un delicado arquitrabe al que no se puede zarandear a voluntad.
Por lo demás, esta sentencia viene a cerrar toda una era de tesis conspirativas, de descalificaciones a instituciones y cuerpos respetables. Y restituye -aunque algunos no lo admitan así- el honor a cuatro policías que siempre pensamos que fueron injustamente acusados de los mayores desmanes que puede cometer un servidor del orden público. ¿Seguiremos aún hablando del ácido bórico? ¿Seguirán los ‘especialistas’ dando vueltas a un tema ya tajantemente zanjado por los tribunales? ¿Se mantendrá el clima de sospecha contra todo y todos los que no sean quienes sustentan las propias tesis?
En fin: hay medios -a los que respetamos por su trayectoria valiente en tantos y tantos temas, y nos referimos a El Mundo- que se empeñan ocasionalmente en una tozudez que ya no les beneficia ni siquiera a la hora de incrementar las ventas. Esta vez, aunque el titular de El País sea excesivamente ‘interpretativo’, pensamos que el diario de Prisa tiene más razón que el de Unedisa. Y la guerra, por supuesto, continúa... ¿hasta cuándo?
Crisis? What Crisis?
Entrevista en Antena 3 con demasiado olor a congresos y previa de 'elecciones', empezando por Gloria Lomana, directora de Informativos de Antena 3, y terminando por el propio José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, que desde el comienzo de la tan 'esperada' entrevista se sintió como en casa, como en cualquier mitin congresual socialista.
Lomana y su equipo de entrevistadores, Carlos Alsina y Julia Otero, fueron incapaces de salirse de los tópicos y se ciñeron al guión, al igual que Zapatero que, ‘agarrándose’ al ‘libro de respuestas oficiales’ no dijo nada nuevo de lo que ya le hemos escuchado estas últimas semanas.
Pero qué se podía esperar de una entrevista que comenzó y terminó en “CRISIS”. La directora de informativos de Antena 3 fue la primera en preguntar y recriminarle la actitud ‘mitinera’ del presidente y 'tirando' de esa pretendida agresividad, que se le presupone a una persona de su responsabilidad, trató de hacer caer en la trampa de la "crisis" al bueno de Zapatero, que muy a su pesar no pudo evitar decir la tan evitada expresión.
A la esperada sobre la “CRISIS” se le sumaron otras cuestiones de ‘interés general' como la realizada por Julia Otero que se atrevió a pregunta al presidente porqué tenía la “uña negra”. Zapatero sorprendido por tremenda cuestión sólo se le ocurrió decir: "Me la pillé con una ventana".
Y aunque parecía que todo acabaría ahí, llegó el turno de Carlos Alsina. El director de La Brújula de Onda Cero, preguntó por otro de los clásicos: “¿Cree que aún estamos en la Champions League de la economía?”
El tiempo se acababa y había que aprovechar para saber más sobre la uña negra y sobre todo para no perder la oportunidad de poner la guinda a una gran entrevista al mismísimo presidente del Gobierno español con un regalo inesperado, muy acertado (para los tres entrevistadores) y muy trabajado… Un LP del grupo preferido de Zapatero, Supertramp… y sí, el álbum elegido fue: 'Crisis? What Crisis?'... ¡Que ingeniosos!