Un juez Federal de Estados Unidos dictaminó el jueves que la semana que viene puede empezar el primer juicio por crímenes de guerra a uno de los detenidos en la base militar de Guantánamo, y que involucra al ex chófer de Osama bin Laden.
El juez James Robertson rechazó la solicitud de los abogados de Salim Hamdan, quien ha reconocido haber sido el conductor del líder de Al-Qaida en Afganistán, de detener el juicio en Guantánamo mientras seguían su curso las demandas que cuestionan la legalidad de esos procesos.
El juicio contra Hamdan será el primero por terrorismo que se celebrará en Guantánamo desde que se creó en esta base militar, ubicada en el oriente de Cuba, un campo de detención de sospechosos de ese delito, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Los abogados de Hamdan habían pedido que se suspendiera el juicio amparándose en una decisión del Tribunal Supremo, que admitió el pasado junio que los presuntos terroristas considerados "combatientes enemigos ilegales" por el Gobierno tienen derecho a cuestionar ante los tribunales de EE.UU. la legalidad de su detención.
Mientras estudiaba esa solicitud, el magistrado Robertson recibió un documento de 64 folios del Departamento de Justicia que le instaba a rechazarla por considerarla "insuficiente" para frenar el proceso contra Hamdan, que comenzará el próximo lunes, tal y como estaba previsto.
El australiano David Hicks ha sido la única persona condenada en los tribunales antiterroristas.Su caso no llegó a juicio, pues Hicks se declaró culpable de dar apoyo al terrorismo a cambio de una pena de tan sólo nueve meses de prisión.
Primeras imágenes de un interrogatorio en Guantánamo: