El juicio contra el yemení Salim Ahmed Hamdan, antiguo chófer del líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, comenzó este lunes. Se trata del primer juicio por crímenes de guerra que lleva a cabo Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial y el primero que se celebra en el centro de detención de la base naval de Guantánamo, en Cuba, en sus seis años y media de existencia.
El procesado se enfrenta a los cargos de conspiración y entrega de material para actos de terrorismo y podría ser condenado a cadena perpetua.
Los fiscales sostienen que Hamdan es un personaje próximo al círculo más íntimo de Al Qaeda y que cuando fue capturado, en noviembre de 2001, se dirigía a una zona de combate llevando en su coche dos misiles tierra-aire. Pero los abogados de Hamdan aseguran que no es miembro de Al Qaeda y que simplemente trabajaba como conductor y como mecánico para Bin Laden porque necesitaba los 200 dólares que le pagaba cada mes.
Varias organizaciones defensoras de los Derechos Humanos han denunciado las condiciones en las que se encuentran los en torno a 265 presos de la prisión de Guantánamo y por el sistema legal que construyó el Gobierno estadounidense para ellos tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. El primer juicio de un reo de Guantánamo llega seis años y medio después de que Washington abriera esta prisión. Los abogados de los presos aseguran que muchas de las pruebas que hay contra sus clientes se obtuvieron mediante técnicas coercitivas.