A la Embajada de Francia en Madrid acudimos cerca de 6000 personas para celebrar la fiesta nacional de Francia y la amistad hispano-francesa, así como agradecer y felicitar al Embajador Sr. Bruno Delaye. Quién señaló que la amistad hispano-francesa vive su mejor momento. Que el 91 % de los españoles piensan lo mismo, y que hace diez años solo eran un 63 %.
Agradeció el Embajador a todas las autoridades españolas: nacionales, autonómicas y locales que habían convertido el doloroso aniversario de 1808 en una ocasión para celebrar la amistad que hoy une a nuestros dos pueblos, y a los dos Presidentes José Luís Rodríguez Zapatero y Nicolas Sarkozy.
Destacó distintos aspectos de estos avances: Se ha acordado una interconexión eléctrica entre Perpiñán y Gerona, con 60 Kms. de línea soterrada, Estudiar la construcción de un tercer eje que unirá Zaragoza a Toulouse, y desde 2012 se podrá ir de Barcelona a Lyón en menos de tres horas y media, y de Bilbao a Burgos en menos de tres horas. La barrera de los Pirineos va a desaparecer, sin perder su belleza natural.
También se han logrado éxitos en la lucha contra el Terrorismo, mejora de comunicaciones, suministro energético, seguridad pública, protección medio ambiental. Son fruto de nuestro trabajo y de nuestra amistad.
Además ponemos la amistad hispano francesa al servicio de la Unión Europea y el eje París – Madrid es ahora esencial para el éxito del Proyecto Europeo.
El Embajador nos dio a conocer las cuatro prioridades de trabajo que tiene la Presidencia francesa durante el semestre que acaba de comenzar el 1 de julio. Por considerar son muy importantes quiero contribuir a su difusión en la sociedad española.
Además de estas prioridades, es urgente que Europa se reconcilie con sus ciudadanos. Las dificultades encontradas al ratificar el Tratado de Lisboa lo demuestran. Queremos una Europa que proteja y no una Europa que angustie.
Por ejemplo, cuando los precios del petróleo se duplican brutalmente, no podemos fingir que no pasa nada. Se necesitan respuestas concretas para las categorías profesionales más afectadas, como el reciente paquete de medidas de la Comisión a favor de los pescadores.
Es interesante observar que ante la actual crisis financiera el Presidente Sarkozy, ha hecho en los medios de comunicación declaraciones recientes responsabilizando al Banco Central Europeo, diciendo que “La independencia no puede amparar la irresponsabilidad” de la subida de los tipos de interés y su gran incidencia en los millones de hipotecas existentes. Con motivo de la subida el pasado 3 de julio en la zona euro hasta el 4.25% dijo: “Esta medida pone de rodillas a las empresas europeas que quieren seguir exportando” En un Consejo Nacional de su Partido Conservador UMP, en París, señaló: “Es legitimo que como Presidente de la República francesa me pregunte si es razonable aumentar las tasas en un 4,25 % cuando los americanas las mantienen en un 2 %.
También recordó que él votó personalmente por el euro y la independencia del Banco Central Europeo (BCE), pero que esta medida era un “dumping monetario”. El Presidente francés defendió su derecho a opinar sobre esta cuestión con el argumento de que “si no hay debate no hay democracia, y sin democracia ya no hay Europa” (EFE. París 06-07-2008. EL PAÍS.COM)
________________________A lo largo de la historia Francia a hecho aportaciones políticas que pueden hacernos reflexionar a los actuales ciudadanos europeos y del mundo, como la DECLARACIÓN DE DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO publicada el 26 de agosto de 1789. Recordar el prólogo y algunas ideas clave puede ser interesante por la permanencia de conceptos y del lenguaje.
Tres siglos antes de hoy, el 4 de agosto de 1789, “el más bello día de la Revolución”, en frase de Mirabeau, la Asamblea anuló todos los privilegios feudales. Puede observarse la vigencia del texto publicado un mes después de que el pueblo de París tomara la Bastilla en el mes de julio y comenzara la Revolución Francesa que acabó con el reinado de Luís XVI. Sus ideales fueron extendidos por las bayonetas francesas cuando Napoleón fue coronado emperador de Francia en 1804.
Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre a fin de que esta declaración, estando constantemente presente a todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; a fin de que los actos del Poder legislativo y los del Poder ejecutivo, pudiendo ser comparados en cada instante con el fin de toda institución política, sean más respetados; a fin de que las reclamaciones de los ciudadanos, fundadas desde ahora sobre principios simples e indudables, se dirijan siempre al mantenimiento de la Constitución y al bienestar de todos.
En consecuencia, la Asamblea Nacional reconoce y declara, en presencia de todos y bajo los auspicios del Ser Supremo, los siguientes derechos del hombre y del ciudadano:
- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común. (Art. 1)
- La finalidad de toda política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión. (Art. 2)
- La libertad consiste en poder hacer todo lo que no daña a otro; así el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que aseguran a los demás miembros de la sociedad el goce de estos mismos derechos. Estos límites no pueden ser determinados más que por la ley. (Art. 4)
- La garantía de los derechos del hombre y del ciudadano necesita una fuerza pública; esta fuerza es instituida para el beneficio de todos y no para la utilidad particular de aquellos a quienes está confiada. (Art. 12)
- Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie podrá ser privado de ella a no ser que lo exija evidentemente la necesidad pública, legalmente acreditada, y a condición de una justa y previa indemnización. (Art. 17)
El grito de la Revolución de 1789 fue el de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”. Quedó excluido el concepto de propiedad, pero permaneció como idea subyacente de la burguesía y el pueblo, por ser un logro que antes era casi exclusivo de la corona y la aristocracia.
En mi opinión, es tan consustancial el concepto de propiedad con el ser humano, que este ha sido uno de los motivos del fracaso de la Teoría política de Marx y Engels, el comunismo, en Rusia en octubre de 1917. Sesenta años después, en la Constitución de la Unión Soviética (URSS) de 17 de octubre de 1977 publicada por Leonidas Breznef, se fija que: Son propiedad exclusiva del Estado: la tierra, el subsuelo, las aguas, y los bosques. Pertenecen al Estado los medios básicos de producción en la industria, la construcción y la agricultura, los medios de transporte y de comunicación, los bancos, los establecimientos comerciales, servicios públicos y otras empresas organizadas por el Estado, el fondo inmobiliario fundamental de las ciudades, así como otros bienes necesarios para cumplir las funciones del Estado.(Art. 11)
Solo 14 años después, el 21 de diciembre de 1991, desapareció la Unión Soviética. Mientras que la libertad, la igualdad, la fraternidad y la propiedad continúan presentes en las relaciones sociales y políticas de los ciudadanos.Dr. Fernando De Salas López
Ex –Rector de