España es la mejor... selección de Europa. Y no es un canto chauvinista. Es la auténtica realidad, porque 'la roja' ha hecho el mejor fútbol de la Eurocopa, con mucha diferencia. Mientras que otros, como Holanda, Portugal y la misma Rusia -a la que toreamos, banderilleamos y dimos muerte deportiva a estoque (léase a goles)-, eran revelaciones en algún que otro partido, los chavales de Luis Aragonés mantuvieron su regularidad de principio a fin. O sea, que son los favoritos para ganar el título ante una Alemania, que debe echarse a temblar.
Temblar porque ellos son un equipo de mucho poderío físico y mucha mentalidad y fuerza interior -'panzers' alemanes, en definitiva-, pero muy cortitos de ideas futboleras. Muy rácanos en su juego, nada imaginativos y escasamente brillantes. Pero..., pero, como señaló aquel extraordinario futbolista que fue el inglés Gary Lineker, tras una injustísima derrota de su selección frente a los germanos: "el fútbol es un deporte inventado para que lo ganen los alemanes". Quiere decirse, y se dice y escribe, que no nos podemos confiar lo más mínimo y tendremos que rendir al cien por cien como hasta ahora para doblegarles.
En tal caso, nos llevaremos el título. En tal caso, si no nos arrugamos como les pasó a los portugueses -y seguro que no ocurre porque los futbolistas españoles, además de sudar la camiseta y derrochar testosterona, también son muy fuertes mentalmente-, los favoritos somos nosotros y los que deben estar preocupados son ellos. Siempre teniemdo en cuenta que en el fútbol a veces no gana el mejor. A veces, muy pocas.
Pero vamos a disfrutar de lo conseguido hasta ahora con este grupo ejemplar de futbolistas, en el campo y en el vestuario, porque hacía un cuarto de siglo que la Selección sólo era fuente de decepciones. Ahora, a pesar de Villar, unos futbolistas nada divos han cobrado el protagonismo que merecen, bien guiados por un Luis Aragonés que como el equipo ha ido de menos a más. Chavales, nos falta la guinda y la queremos. Vosotros os la merecéis y la afición también. Porque ¡podemos!. Enhorabuena.