Complicado está el panorama que rodea el futuro de Inmobiliaria Colonial. No sólo porque el fondo de inversión del Gobierno de Dubai tiene que convencer a Portillo y a Nozar, que no es lo más complicado, sino porque también tiene que ser una oferta atractiva para los cuatro bancos con los que la inmobiliaria tiene suscritos sus créditos.
Mientras, los inversores están como locos y, con ellos, la cotización de la inmobiliaria en bolsa, que lleva semanas remando a contracorriente de lo que hace el resto del selectivo.
Es de esperar que las partes acaben llegando a un acuerdo. Porque es una operación interesante para el fondo asiático y porque los mayores accionistas necesitan vender. Los bancos también deberían estar interesados en cobrar sus deudas, por lo que sería lógico que, pese a sus reticencias, acaben dando el visto bueno a alguna de las ofertas. Se verá.