El apasionante vigor del reto ecológico en la relación del Hombre con la Naturaleza, radica en que por primera vez el Homo Sapiens se lo ha planteado en las dimensiones actuales, que le permiten los adelantos de la Ciencia, la Tecnología, el Pensamiento, la Cultura y la Globalización.
Ante ello, tiene mayores probabilidades de influir positiva o negativamente, en los cambio de la Naturaleza, a la que históricamente siempre ha tratado de moldear o cambiar. Y sus prospectivas de futuro se han vuelto en el Tercer Milenio más optimistas y utópicas.
En solo ocho años, desde los Objetivos del Tercer Milenio del año 2000, en que “garantizar la sostenibilidad Medio Ambiente” figuraba en séptimo lugar, como el antepenúltimo, al día de hoy que se encuentra como una de primeras preocupaciones de todos los hombres y mujeres del mundo, la sensibilización y preocupación ante las fuerzas desatadas de los Desastres Naturales, crecen de día en día. En España, en estas fiestas de Semana Santa, el mar se ha agitado un poco. No ha sido como el Katrina afortunadamente, pero el mar pareciera hubiera querido recordarnos que su presencia no siempre es pacífica y grata. El Cantábrico con su fuerza de olas de ocho metros de altura ha dañado a paseos marítimos de Santander, San Sebastián y otras zonas costeras. Además ha desaparecido una persona. Por contraste, en algunas playas andaluzas se ha llevado la arena y los turistas han encontrado rocas. La flota pesquera no ha podido salir a faenar con la natural repercusión social y económica.
El Proceso de la evolución y desarrollo de la Ecología es tan importante que no tiene comparación con ningún otro de los últimos tiempos, no solo por su alcance sino por sus dimensiones y consecuencias para la Humanidad.
La Ecología ha dejado de ser solo una Ciencia de biólogos y naturistas, la denominada ECOLOGÍA CIENTÍFICA, que encuadramos en el tiempo como ECOLOGÍA DEL SEGUNDO MILENIO, para contar con tres nuevas del TERCER MILENIO que son: LA ECOLOGÍA POLÍTICA, LA ECOLOGÍA SOCIAL, Y LA ECOLOGÍA ECONÓMICA. Todas coexisten en la primera década del Tercer Milenio, con vida propia, pero interrelacionadas e interdependientes. El tema ha adquirido una dimensión global cuya visión conjunta escapa al ciudadano.
El Proceso del desarrollo de la Ecología desde mediados del siglo XIX al día de hoy, se ha acelerado desde 1972 que Naciones Unidas tomaron conciencia de la existencia del Medio Ambiente Humano por la propuesta del Presidente fundador del Club de Roma, en ese año. Meses después tiene lugar la primera Cumbre Mundial organizada por Naciones Unidas en Estocolmo.
En la evolución y maduración de la Ciencia de la Ecología, en sus casi 150 años de existencia, pueden distinguirse distintas clases de ECOLOGÍA, cuyas características quiero señalar someramente.
ECOLOGÍA CIENTÍFICA
Nacida a mitad del siglo XIX, sigue aportando investigaciones positivas a la Ciencia y sus descubrimientos tienen también incidencia en las distintas clases de Ecología aparecidas al principio del Milenio.
En opinión de los historiadores la palabra Ecología, fue mencionada por el Biólogo Henri Thoreau. Pero es el Dr. Heinrich Haeckel el que en 1866 (los historiadores no coinciden exactamente en las fechas) es considerado como el creador de la Ecología. Hasta 1961 en que el biólogo Andrewartha la definió de una manera clara y restringida diciendo que “la Ecología es el estudio científico de las interacciones que determinan la distribución y abundancia de los organismos”, no se tiene una noción de tres cuestiones importantes: lugar donde se localizan los organismos, cantidad de los existentes en una zona y el motivo por el que allí se encuentran. Puede decirse que hasta entonces no aparece la Ecología Científica, cuyas líneas de acción se centraron en el siglo XX, en el estudio de la población de una especie y su relación en el entorno inmediato. La transferencia de materia y energía entre plantas, animales herbívoros y carnívoros. Con la ayuda de la informática, a mitad del siglo XX se pueden ya construir modelos sencillos y fiables, con muchas variables biológicas y abióticas, expresando sus conexiones en el espacio y en el tiempo.
En las últimas décadas aparece la idea del “ecosistema” y un nuevo concepto de la Ecología, como el “estudio sintético de la estructura y función de la naturaleza”. El ecosistema es el eje fundamental de la Ecología Científica moderna. Los ecólogos estudian los ecosistemas, desde el punto de vista descriptivo, funcional, y evolutivo. Algunos científicos superponen los tres criterios mencionados para conseguir una solución unificada que contemple las posibles variables a observar.
Los métodos de enfoque que practican son: el matemático, los estudios en laboratorio y la investigación de campo. Se da el caso de que los resultados obtenidos a veces no coinciden. El objetivo fundamental de esta búsqueda es comprender la distribución y abundancia de los organismos existentes en la naturaleza, y el modelo de comparación básico se considera que es la investigación de campo. La labor desarrollada por estos miles de científicos ha sido vital en los tiempos pasados y continúa con toda su vigencia. Su actuación es compatible con las otras tres más modernas Ecologías, pues los ecosistemas siguen influyendo en nuestras vidas y en nuestras relaciones como seres humanos con la Naturaleza.
ECOLOGÍA POLÍTICA
Es la fecha histórica de 1972, cuando Naciones Unidas, “conocen” oficialmente los daños que los Hombres (hombres y mujeres) causan al Medio Ambiente. En ese momento, Primera Cumbre de Naciones Unidas celebrada en Estocolmo en 1972, es cuando considera el Candidato que aparece la Ecología Política, al organizar Naciones Unidas a los Estados miembros de la ONU, para sensibilizarlos ante el problema y comenzar la Cooperación Internacional entre los Estados, con su asistencia a las Cumbres y aceptando progresivamente cumplir mayores responsabilidades, compromisos concretos y formas de actuación para conocimiento y cumplimiento por parte de los ciudadanos, que son el elemento básico de las acciones políticas adoptadas por los Estados para ser realizadas en sus territorios.
Actualmente está definida la Ecología como “Ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y su entorno; parte de la sociología que estudia la relación entre los grupos humanos y su ambiente, tanto físico como social, protección de la Naturaleza y del Medio Ambiente” A la Conferencia de Estocolmo de 1972, siguieron las Cumbres de la Tierra de Río de Janeiro (1992), el Protocolo de Kyoto (1998) la Conferencia de Nairobi (2006), y la última de Bali, sobre el Cambio Climático, en diciembre de 2007.
Paralelamente a esta gran capacidad de convocatoria de Conferencias, Naciones Unidas ha llevado a cabo una gran labor legislativa con unas normas de Derecho del Medio Ambiente, que tienen por finalidad la protección jurídica de los elementos naturales como el agua, aire, suelo, fauna y flora. Las normas de Derecho Internacional son ratificadas por cada Estado Miembro de Naciones Unidas. En el caso de la Unión Europea se ha creado un Derecho Europeo Medioambiental.
El gran éxito de Naciones Unidas ha sido lograr el despertar ecológico con una vitalidad y entusiasmo extraordinario, que ha hecho multiplicarse ecologistas individuales y asociados en Fundaciones, Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) e incluso en Partidos Políticos, los Verdes, que influyen en los Parlamentos. Los Medios de Comunicación le dedican una atención que crece en proporción geométrica. En Internet muchos ecologistas son cibernautas.
En la vida Internacional de los Estados, en la interior de los mismos, en las Asociaciones y en las Familias, están cada día más presentes dos sentimientos antagónicos ante la Naturaleza. El sentimiento de responsabilidad de ser los hombres y mujeres, los predadores del Medio Ambiente y causantes del Cambio Climático, ante el convencimiento científico de que la contaminación que producimos por el Desarrollo y los gases de efecto invernadero, dañan a los Seres Humanos y a todos los biosistemas vivos existentes. Naciones Unidas (UN) ha aceptado el razonamiento de la comunidad científica mayoritaria y lo ha proclamado, sin lugar a dudas en el Informe del Sexto Panel y ratificado en la Conferencia de Bali (2007). ¡Ya no se debe seguir discutiendo sobre ello, sino actuar en consecuencia!
Y también, el sentimiento de temor e impotencia ante los Desastres Naturales, que han incrementado la frecuencia de su presencia y en algunas ocasiones, también su capacidad destructora hacia los humanos.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Río de Janeiro 3 – 14 julio de 1992)
Veinte años después de la Primera Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (Estocolmo, 1972), se celebró la mayor y más trascendental Cumbre por sus consecuencias. Naciones Unidas trataron de ayudar a los Gobiernos a reflexionar sobre los modelos de desarrollo económico, a poner fin a la destrucción de recursos naturales irremplazables y a la contaminación de la Tierra.
El mensaje de la Cumbre para trasformar las actitudes, y comportamientos y lograr los cambios necesarios, fue trasmitido por casi 10.000 periodistas:
Duró la Cumbre dos semanas y se aprobó el Programa 21, un plan de acción para alcanzar el Desarrollo Sostenible en todo el mundo. Los 108 Jefes de Estado o de Gobierno asistentes aprobaron tres importantes acuerdos:
El Programa 21: un programa integral para la acción mundial en todas las esferas del desarrollo sostenible.
La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo: una serie de principios definitorios de los derechos y las responsabilidades de los Estados.
La Declaración de Principios respecto los bosques: un conjunto de principios sobre los cuales basar el ordenamiento sostenible de los bosques de todo el mundo.
Además, se aprobaron dos tratados jurídicamente vinculantes: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad Biológica, cuyos propósitos eran prevenir el cambio climático mundial y la desaparición de la diversidad de las especies biológicas. Ambas Convenciones fueron abiertas a la firma durante la Cumbre para la Tierra, lo cual dió gran visibilidad a esas acciones.
La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo respaldan el Programa 21, pues define los derechos y responsabilidades de los Estados con respecto a esas cuestiones.
Para asegurar la Aplicación del Programa 21 se crearon estos tres organismos:
Posteriormente siguieron otras Cumbres, nos alejamos de los antecedentes históricos y entramos en la realidad política de nuestra década, en plena actualidad y sus planteamientos de actividades futuras: La Convención Marco de las Naciones Unidas. El Protocolo de Kioto (1998), documento muy adecuado para luchar contra al deterioro del Cambio Climático con la reducción de los gases de efecto invernadero. Se comprometieron a rebajarlo en 4 años (2008 a 2012) en un 5% del nivel alanzado en 1990. Entró en vigor en 2005, tras la ratificación de Rusia, ocho años después de su promulgación en 1997. Dejará de estar en vigor en 2012. Que no lo hayan firmado grandes países contaminantes como Estados Unidos, China e India, han frenado e parte la detención del Cambio Climático.
La Convención sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas en Nairobi (Kenia), se celebró en 2006 para fijar las bases y continuar después de 2012 que finalizará el Protocolo de Kioto. Se hicieron ayudas financieras a países en desarrollo para enfrentarse a las sequías, inundaciones y escasez de agua potable, ya que se estima que en 2025 pueden existir 480 millones en esa situación y habría gran cantidad de “refugiados ambientales”.
En la Cumbre de Bali (Indonesia, 3 -14 diciembre 2007) al igual que en la Primera Cumbre de Estocolmo en 1972, se comprobó el egoísmo y las discrepancias de los Estados sobre las causas de los problemas medioambientales y la forma de resolverlas. Y al concluir esa Cumbre lanzó un mensaje hace 35 años, que tiene vigencia: “Encarecer a los gobiernos y a los pueblos que aúnen sus esfuerzos para preservar y mejorar el Medio Ambiente en beneficio del hombre y de su posteridad”.
Bali confirmó las divergencias sobre la forma de actuar los países desarrollados y los del “Grupo – 77 más China”. Y también la disconformidad de la gran mayoría de la totalidad de naciones, especialmente la Unión Europea, frente a los Estados Unidos, que no firmaron el Acuerdo de Kioto en 1998. Con la postura norteamericana se alineaban también Japón y Canadá.
Los países del “Grupo - 77 más China”, razonaron su postura diciendo por medio de su Presidente, el embajador de Pakistán Munir Akram, “que los industrializados han tenido doscientos años más para conseguir un desarrollo económico con un uso intenso del carbono, mientras que los países en vías de desarrollo no han podido hacerlo. Hay que hacer algo para no repetir los mismos errores, pero tenemos que crecer porque los niveles de pobreza en nuestros países son muy elevados”.
“Es una cuestión de pobreza, es una cuestión de humanidad”. Si los países ricos ayudan a los países pobres con “Transferencia de tecnología, financiación y ayuda al desarrollo de capacidades”, la reducción de emisiones contaminantes procedente de estos últimos, será grande y compatible con los objetivos de su desarrollo social y económico.
Las presiones y tensiones hacia Estados Unidos fueron extraordinarias y al fin se vieron obligados a firmar, buscando el consenso y una “Hoja de Ruta”. Como podrá observarse los países emergentes, van a recibir ayudas y transferencias de tecnología como solicitaban.
Al analizar la desertización, se tuvo muy en cuenta el fracaso de la “Octava Convención de Naciones Unidas contra la Desertización (COP 8)” celebrada en Madrid (3 – 15 septiembre de 2007) con la asistencia de 2000 ponentes de 191 países que pretendían poner en acción un Plan Global contra la desertización en los próximos 10 años. Como el presupuesto inicial se consideró era insuficiente y había que aumentarlo en un 5 %, Japón se negó a aprobarlo alegando falta de recursos. Las consecuencias han sido graves.
Para paliar el retraso, en Bali se decidió conceder por primera vez, ayudas económicas para evitar la Deforestación y asegurar la conservación y desarrollo de bosques y selvas. Y también, incrementar la Reforestación, al aprobar que los Estados dupliquen la capacidad de absorción de dióxido de carbono (CO2), mediante sus proyectos de Reforestación. Ante el peligro de que “el desierto avance”, se han tomado estas medidas de urgencia.
Discusiones políticas.Como los países Emergentes “G - 77 más China” presionaron, razonaron y amenazaron, especialmente China e India, en utilizar básicamente carbón para su Desarrollo actual, la Cumbre de Bali decidió aumentar el Fondo de Adaptación fijado en Kioto (1998) para ayudarles, con el fin de aumentar la eficacia de la defensa contra los daños causados por los Desastres Naturales y el calentamiento global. Así mismo, en relación con la Tecnología, se comprometieron a impulsar los Programas de Transferencia Tecnológica, para que no aumente la contaminación atmosférica.
En el problema de las Emisiones de gases de efecto invernadero y el calentamiento del aire, mares y tierra, se aceptó en Bali el documento presentado por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático firmado en Valencia. Esta trascendental decisión, acaba con la discusión científica durante treinta años sobre los efectos dañinos de la actividad humana. Se acepta la relación directa de las emisiones que lanzamos con el calentamiento y el Cambio Climático. Ante esta decisión unánime, todos los Estados aceptaron que las emisiones de gases deben rebajarse entre el 25% y 40% en relación a 1990, para el año 2020.
Los problemas Mundiales en las Cumbres, requieren consenso y aprobación de todos los Estados. Esto se ha conseguido por primera vez en Bali, por lo que debemos felicitar a Naciones Unidas.
ECOLOGÍA SOCIALEl comportamiento de todos los individuos en relación a sus actividades sociales con el Medio Ambiente, al Cambio Climático, y los Desastres hacen preciso cambiar de enemigo. Superar el tradicional enfrentamiento humano que conduce a la Guerra entre Estados, al darse cuenta de la existencia de un peligro mayor que son los Desastres Naturales, como ya se ha indicado.
Cuando la mentalidad ecológica de los seres humanos esté consolidada en relación a la necesidad de eliminar la Guerra y en consecuencia, a sustituir los Ejércitos por Organizaciones Civiles, Ecológicas, Logísticas y Técnicas (OCELT), se producirá una de las mayores revoluciones mentales de los personas, al tener que coordinar sus comportamientos individuales y colectivos, para lograr la Paz y obrar en consecuencia.
Hasta que ello suceda, su conducta deberá aumentar en responsabilidad social y se irá acoplando, cada vez más, al lenguaje y las necesidades de actuación, que vaya exigiendo la mayor presencia e intensidad de Desastres Naturales. Así por ejemplo, gran cantidad de actividades sociales adoptan el distintivo verde de la Ecología. La vivienda es uno de los aspectos que incorpora sistemas anticontaminantes, paneles aislantes para protección del frío e insonorización (también utilizados en autopistas), paneles de energía solar para hacer el edificio autosuficiente de energía limpia, etc. Puede decirse que ya existe una Arquitectura Ecológica, que además cubre fachadas de edificios con plantas vivas y no desea seguir ayudando a la industria y al sector de la automoción a incrementar la polución del aire de las ciudades convirtiéndolo en niveles poco respirables.