
El Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, afirmó que la desaceleración "tiene fecha de caducidad" y auguró que a partir del otoño de 2009 la economía retomará la senda del crecimiento con tasas próximas al 3%.
Por ello --y dado que la situación actual, con crecimientos en torno al dos por ciento, con los que "no se genera empleo" pero tampoco se está en situación de recesión "que es cuando se decrece"-- ha instado a no crear una "psicosis de alarma".
El presidente cántabro realizó estas declaraciones durante el almuerzo que ha compartido con miembros de la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria, posterior a la celebración de su asamblea general ordinaria, donde reiteró la pretensión del Gobierno de adelantar "en lo posible, de aquí a diciembre", la inversión en obra pública prevista para 2009, con el fin de generar actividad en el sector y contribuir a "paliar un poco la situación".
Revilla señaló que la burbuja inmobiliaria "se veía venir que pinchaba", dada la "masiva construcción de viviendas" de los últimos seis años, "refugio de inversores y de doble residencia". En este sentido, calificó como "paradójico" que haya "miles de viviendas caras sin vender y cuatro millones de personas demandando pisos baratos o de protección oficial". Por ello, precisó, "habrá que enfocar el tema por ahí".
Asimismo, recordó que las dificultades que atraviesa la economía son de carácter "mundial", con origen en Estados Unidos, como consecuencia de la guerra de Irak, el alza del precio del petróleo y la fortaleza del euro frente al dólar.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Constructores, Fidel González Cuevas, señaló como factores causantes del parón inmobiliario la "escasa respuesta" de las instituciones financieras a las necesidades de los promotores, la inquietud por el empleo y los tipos de interés, que en su opinión "están coartando la compra de viviendas y afectando a las hipotecas".