
El Pleno de la Corporación santanderina aprobó, con el voto a favor del Grupo PP, y la abstención de PSOE y PRC, el informe de alegaciones y la nueva propuesta del documento de revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
El alcalde, Íñigo de la Serna, destacó como "lo más relevante" que esta aprobación se haya producido "sin un voto en contra", lo que es "un éxito de todos", dijo. La Corporación analizó durante una hora y cuarto el nuevo documento que incrementa el suelo industrial en un 44%, reduce del suelo residencial un 25% e incrementa las viviendas de protección oficial un 13 por ciento. También aumentan los espacios libres un 40%, pasando de 15,5 metros cuadrados por habitante a "casi" 21; y los equipamientos, que ascienden de 5,27 m2/habitante a 6,52.
El portavoz socialista, Jesús Cabezón, argumentó la abstención del grupo en que, a pesar de que éste no comparte "plenamente" el modelo inicial del plan y no coincide "plenamente" en "todo lo que se incluye" en el mismo, no quiere situarse "al margen de los trabajos" del nuevo PGOU ni ser "un posible obstáculo al avance de su tramitación".
Reiteró su ánimo de "colaboración, diálogo y acuerdo" y solicitó que se incrementen los encuentros de trabajo para "aproximar posiciones" de cara a la aprobación provisional del PGOU.
Entre los aspectos negativos del documento, que "no es el plan que diseña la ciudad" que los socialistas defienden, Cabezón criticó una política urbanística "improvisada" que crea nueva zonas residenciales "aisladas y sin dinamismo" y "dos ciudades distintas y distantes" por la falta de conectividad transversal.
El socialista defendió intervenciones "innovadoras, realistas y audaces" en el centro de la ciudad consolidada y "recuperar a los vecinos" porque "existe un olvido casi permanente de quienes habitan la ciudad". Afirmó que Santander "debe liderar" la coordinación del área metropolitana y consideró positivo que se haya aumentado hasta más de un millón de metros cuadrados el suelo productivo.
En el lado negativo, defendió que las viviendas de protección se incrementen hasta un 35% en vez de un 30, y tachó de "excesivo" que se condicione la ordenación "a lo que se desarrollará dentro de 12 años". En este sentido, opinó que sería "más correcto" reservar el suelo programado para la tercera fase para su definición en una nueva revisión del Plan dentro de "10 ó 12 años".
Por su parte, el portavoz regionalista, Francisco Sierra, se reafirmó en la postura expresada ayer de que el PGOU "agota el suelo, hipoteca el futuro de Santander y consolida un modelo desarrollista de ciudad".
Además, apuntó que el Plan tardará "cuarenta años en desarrollarse" tomando como referencia el PGOU vigente de 1997. "Si en once años sólo se ha desarrollado el 24,9% de los metros cuadrados calificados como residenciales, con el nuevo plan se tardará cuarenta años en llegar al cien por cien", dijo.
Explicó que el PRC se abstiene en la aprobación porque valora "más el esfuerzo" del equipo de Gobierno que los "resultados prácticos, que dejan mucho que desear". "Se han aplicado y en la nota, valoramos más el esfuerzo que los resultados", indicó.
'5 kilómetros por desarrollar'
En el turno de réplica, el concejal de Infraestructuras, Vivienda y Urbanismo, César Díaz, destacó que el equipo de Gobierno ha "buscado el consenso" en toda la tramitación y realizó una serie de "aclaraciones", como que el PGOU no "ocupa todo el suelo" sino que lo "ordena y planifica", y señaló al respecto que a Santander "sólo" le queda por ordenar ocho kilómetros, de los que tres ya estaban contemplados en el anterior PGOU, de modo que únicamente hay cinco kilómetros sin desarrollar, lo que le llevó a rechazar la crítica de que el plan sea "desarrollista".
Afirmó que supone una nueva ordenación "completa" del municipio "superflexible", y que "lo único rígido" que tiene es la programación, con el fin de garantizar "que el desarrollo sea ordenado y no se dispersen núcleos urbanos", con lo que "no condiciona a las generaciones futuras, todo lo contrario".
Respecto al área de San Martín, apuntó que las actuaciones que figuran en el PGOU "no son vinculantes" sino "meramente indicativas", aunque no habrá viviendas. Además, rechazó la acusación regionalista de querer "privatizarlo" porque el suelo no es del Ayuntamiento, sino de la Autoridad Portuaria, y su ordenación será objeto de un plan especial de acuerdo con el Puerto.
Sobre los barrios consolidados, explicó que el plan cuenta con 50 áreas específicas, para las que propone "50 cirugías" en las que se incluyen espacios públicos y mecanismos de intervención, y subrayó que es un "objetivo prioritario" del plan mantener la población y atraer nuevos residentes, sobre todo jóvenes. Igualmente defendió el incremento de suelo productivo en bolsas ubicadas en lugares "estratégicos" y las actuaciones para generar espacios verdes.
'Visión de futuro'
Por su parte, el alcalde definió el documento como un "plan de choque" ante la "actual situación económica" y aludió a la "responsabilidad del equipo de Gobierno" para incluir las actuaciones de otras administraciones preservando "la lealtad institucional y elrespeto a la autonomía municipal".
Destacó la participación pasada y futura --ahora se abren otros tres meses de información pública-- y el "esfuerzo conjunto de construcción" del plan, tanto por parte de los vecinos como de los grupos políticos municipales.
Entre los grandes proyectos, hizo especial referencia a San Martín, donde consideró "urgente y necesaria" una reunión con el presidente del Puerto, Christian Manrique, para abordar el plan especial; un plan en el que defendió que prime el "uso público" pero con participación de la iniciativa privada.
De la Serna resaltó el "esfuerzo de planificación" del PGOU y defendió una "visión de futuro" para el municipio, con grandes proyectos --como el túnel de Peñacastillo o la red mayada de carriles bici-- que "luego se podrán adaptar, pero que hay que contemplar", defendió.
No obstante, incidió en que "lo más importante" es que el PGOU vuelve a información pública "sin un voto en contra", lo que para el alcalde es "una gran satisfacción". Concluyó expresando su "compromiso explícito" de mantener los grupos de trabajo del plan para que, tras la información pública, "se logre el consenso en la mayoría de los puntos". "Es un éxito de todos", subrayó.