Escándalo en el Grupo Habitat
Querella por irregularidades en la venta de inmobiliaria Ferrovial
El dueño de Hesperia, José Antonio Castro, y Dolores Ortega, sobrina de Amancio Ortega, ambos accionistas de la inmobiliaria Habitat han presentado una querella criminal contra los antiguos accionistas de Habitat, Figueras y Suñol, a los que acusan de un presunto delito de estafa al detectar irregularidades en la compra por parte del Grupo de la división imobiliaria Ferrovial, y la operación de ampliación de capital, llevada a cabo nueve meses después por 225 millones de euros. La presentación de la querella ha trascendido en un momento en que la inmobiliaria catalana atraviesa por una aguda crisis que ha obligado a la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo que afecta a la mitad de la plantilla.
Al grupo Ferrovial, concentrado en la compra del gestor aeroportuario británico BAA, su división inmobiliaria era un negocio molesto y, sobre todo, después de que algunos analistas adelantaran la posibilidad, posteriormente confirmada, dell estallido de una burbuja inmobiliaria que reduciría el margen de maniobra en el sector. Por eso se dieron las ordenes oportunas de desprenderse de el..
Todo comienza el 28 de diciembre de 2006. Ese día se firma la venta de la división Inmobiliaria de Ferrovial a Promociones Habitat por un total de 2.200 millones de euros, 1.600 millones de precio y 600 millones de deuda. Los compradores, Habitat, tienen, a 26 de diciembre, unos fondos propios de 7 millones de euros por lo que se ven obligados, para afrontar la operación, a pedir un préstamo sindicado de 1.745 millones en el que intervienen las principales entidades financieras del país. Este endeudamiento supone una carga financiera anual cercana a los 125 millones de euros.
Ampliación de capital
La empresa asesora de Habitar en esta operación es Nmas 1, cuyo presidente, Santiago Eguidazu, es consejero de Ferrovial. Esta sociedad ha participado activamente en la preparación de los datos que han servido de soporte para obtener la financiación y la refinanciación. Al cabo del año, Habitat, ha dado como resultado del ejercicio pérdidas por importe de 444 millones de euros, quedando al borde del concurso de acreedores y con fondos propios negativos.
Pero eso no es lo peor. En septiembre de 2007 se procede a una ampliación de capital por 225 millones de euros. A la misma se incorpora Ferrovial, tal y como se acordó en el momento de la venta. Para completar el porcentaje acordado del 20%, tal y como se acordó en el momento de la venta, Ferrovial compra acciones directamente a los antiguos accionistas, la familia Figueras y Suñol, pagándoles alrededor de 55 millones de euros por una participación en una sociedad que no lo vale. Fuentes próximas a los trabajadores comentan la posibilidad de que, en el momento de la compra de Ferrovial por parte de Habitat, y dadas las reticencias de Figueras a llevar a buen fin la misma, se procedió a un pacto secreto para pagar esos 55 millones. Los accionistas monirotarios, ahora querellantes, creen que se les engañó a la hora de presentarles un plan de inversión que " fue realizado por Nmas y que ha resultado ser falso", comentan ellos mismos.
Situación dramática
La situación de Habitat es dramática. La mitad de la plantilla está amenazada por un Expediente de Regulación de Empleo. Los trabajadores pertenecientes al antiguo don Piso, según el plan presentado ante la Dirección General de Trabajo, se quedarían con la gestión de las oficinas inmobiliarias en régimen de franquicia mientras los reponsables financieros preparan un plan de viabilidad a todas luces imposible dadas las condiciones financieras del Grupo.
La otra posibilidad sería una suspensión de pagos, ahora llamada concurso de acreedores pero tal iniciativa la intenta evitar a toda costa Ferrovial ya que la Ley Concursal actualmente en vigor contempla la posibilidad de anular, en tal caso, la operación de venta. Una posibilidad que, según los plazos, prescribiría en dociembre de 2008, dos años después de haberse llevado a cabo.
Mientras tanto, los trabajadores inician, este miércoles, un plan de movilizaciones. La primera acción es la concentración ante la sede madrileña de Ferrovial. No será la ultima. El conflicto, medidas judiciales incluidas, está servido.