El Presidente parece haber decidido que la legislatura comience en Octubre una vez superados los Congresos pendientes, el del PP y el suyo propio. Hasta entonces, todo apunta, que aquí es como si nada ocurriera. Como si no hubiera habido una alerta sanitaria fatalmente gestionada, no se hubieran secuestrado a marineros españoles con el consabido pago de rescate y como si los datos económicos son los de toda la vida. El Presidente calla.
Calla el Presidente. Dice que le gusta repartir juego y que para eso están los ministros. Y es verdad, pero los ministros y más estos ministros, nada hacen que el Presidente no sepa o no apruebe pero él es el que manda aunque siempre se las arreglado para que sean otros los que pisen los charcos que él no quiere pisar.
Fue María Teresa Fernández de la Vega la que gestionó el rescate de los marineros, pero el Presidente se niega a dar la más mínima explicación y es ahora Celestino Corbacho y el propio Solbes los encargados de decirnos que la situación económica es mala y la “desaceleración”, que no crisis según el Presidente, va a durar como poco año y medio.
Los datos del paro del mes de Abril nos retrotraen a veinte años atrás, pero no pasa nada porque somos la octava potencia del mundo. De manera urgente se inicia hoy el diálogo social y el Presidente calla. La situación, la que tenemos y la que puede estar por llegar bien merece unas palabras del máximo responsable de la marcha política del país pero el Presidente calla quizás porque la realidad le ha destruido el discurso del optimismo y es que Zapatero es su discurso. Para el charco, Celestino Corbacho.