El 1 de octubre se celebra en todo el mundo el “Día Internacional de las Personas Mayores”, y se destacan sus derechos y deberes, de análoga forma a como se concretan en las distintas etapas de la vida del ser humano: niñez, juventud, madurez y ancianidad o vejez.
Diferentes entidades políticas, como son España, Europa y Naciones Unidas regulan con normas jurídicas los derechos y deberes de las Personas Mayores, según su propia visión política y el alcance de su jurisdicción, como más adelante se detalla.
Pero no hablan los distintos legisladores españoles, europeas ni mundiales, de un derecho individual de toda persona, hombre o mujer, que ha ejercido durante toda su vida: el derecho al amor, entendiendo por amor, con el diccionario de la Real Academia de la Lengua, su doble acepción: “Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear” y también esta otra acepción, “Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo. Tendencia a la unión sexual”.
En la niñez, el derecho se manifiesta como el ser querido por sus padres y que estos le expresen su amor, así como que el niño ame a sus padres.
En la juventud el amor tiene un tinte romántico y pasional, aparece el sexo como una fuerte muestra del derecho al amor. La pareja hombre y mujer, sienten en su organismo y reflejan en público la mutua atracción sexual, que como un instinto natural busca la procreación de la especie humana, bajo el agradable manto del placentero orgasmo sexual, y la caricia corporal física y psíquica.En la madurez el instinto sexual en la pareja se sosiega y el amor se intensifica al trascender de la mujer y el hombre convertidos en padres.
En la vejez o ancianidad, cumplidos los 70 años, la pareja juntos o bien uno solo, inician una nueva etapa de vida en la que florecen dos sentimientos contradictorios: la alegría de haber alcanzado esa edad y la presencia de “goteras” molestas o dolorosas. Gracias a los adelantos de la medicina, mejoras sociales y practicas de vida sana, cada día son más las Personas Mayores existentes en el mundo que se encuentran en buenas condiciones físicas y mentales, y que procuran cumplir con el deber que nos señalaron Naciones Unidas, en la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, realizada en Madrid en abril de 2002: “Tratar de devolver a la sociedad parte de lo mucho que de ella hemos recibido”, y millones de Personas Mayores trabajan y realizan esas actividades de ayuda a los demás, con miles de formas distintas y muchas de ellas con carácter altruistas.Estas actividades se llevan a cabo mientras la persona está en condiciones físicas y mentales de realizarlas, con análoga capacidad y entusiasmo como lo había hecho en edades anteriores. Ayuda mucho a prolongar esta etapa de vida, que presenta inéditas satisfacciones y alegrías de vivir, entre otras las de ser abuelos y bisabuelos, el tener nuevas ilusiones y esperanzas.
Que cada Persona Mayor siga teniendo la “mano amiga” que le acompañó durante años. Y si ello no fuera posible por encontrarse solo o sola, tener la posibilidad de lograr otra nueva mano amiga, con la cual una mirada a los ojos les proporcione análoga emoción que a los veinte años, y un orgasmo el mismo placer de siempre. Se ha dicho que “la edad no protege del amor, pero el amor protege de la edad” (Jeanne Moreau, 1924).
El otro sentimiento de enfermedad más o menos doloroso y rápido, que precede al fallecimiento, del que nadie se libra, se hace más llevadero si el amor está presente entre el ser humano que va abandonar este mundo y los que le amaron durante su vida.
Derechos en EspañaLa situación de las Personas Mayores, en concreto según el texto de la Constitución española de 1978, es la siguiente: en el artículo 50 del capítulo III, que habla de los principios rectores de la política social y económica, se refiere a lo que entonces se denominaba tercera edad, y dice concretamente:
“Los poderes públicos garantizarán mediante las pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos de la tercera edad.”
“Asimismo y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales, que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”.
Por lo tanto, los objetivos eran la salud, la vivienda, la cultura y el ocio. Esto se tradujo en la celebración, por parte del INSERSO, del I Congreso estatal de Personas Mayores en 1998, en el que se llegó a interesantes conclusiones, como por ejemplo la necesidad de una ley de Protección al Mayor Dependiente.En España hay organizaciones no gubernamentales, como CEOMA y otras, que desde hace años realizan una fecunda labor en la atención a las Personas Mayores. Además, se ha creado en el 2002, el Consejo de Personas Mayores (COPEMA). Este organismo ha realizado un llamamiento a las familias para evitar el proceso de marginación de los Mayores.
Las personas de más de 65 años tienen mucho que aportar al desarrollo y a la estabilidad social. COPEMA ha hecho un llamamiento a las instituciones públicas, para exigir la participación de este colectivo en las organizaciones políticas, sociales, sin discriminación por edad.Asimismo, COPEMA también solicita que todos los mayores se integren en un único movimiento asociativo, para ayudarles a conseguir los objetivos, impulsar y orientar la “revolución silenciosa de las Personas Mayores”, nombres que reciben los cambios que se están desarrollando en la sociedad.
Somos una generación con memoria histórica, que hemos vivido muchos acontecimientos y podemos hacer muchas cosas por la colectividad y por la sociedad. Derechos en Europa.La Unión Europea trata de mejora y superar a las Constituciones nacionales de los 27 Estados. Amplía los conceptos de lo que señaló la Constitución española, pues dice: “La Unión reconoce y respeta el derecho de las Personas Mayores a llevar una vida digna e independiente y a participar en la vida social y cultural”.
Con esto ya no se está pidiendo que se aumente la salud, la cultura y el ocio, sino que participe, en la vida cultural y social, y esto representa un gran cambio. Derechos en Naciones Unidas.La situación de las Personas Mayores en el mundo ha cambiado sustancialmente en relación a hace pocos años. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tardó en darse cuenta de que en este mundo existíamos muchas Personas Mayores, ya que somos un colectivo superior a los 600 millones de personas.
Conviene recordar que hasta el momento que las Naciones Unidas no se dan cuenta de un problema, esa realidad prácticamente no existe. Y el problema del envejecimiento lo descubrieron hace muy poco tiempo, pero desde entonces el avance ha sido espectacular y de positivas consecuencias.En la reunión celebrada en Madrid en 2002, ha tenido una gran trascendencia. Marcaron como objetivos para las Personas Mayores:
· Que puedan disfrutar plenamente de sus derechos humanos
· Que puedan envejecer de forma segura y fuera del alcance de la pobreza.
· Que participen plenamente en la vida económica, política y social.
· Que tengan la posibilidad de realizarse en su edad más avanzada.
· La eliminación de la violencia y la discriminación de las Personas Mayores, la igualdad de género.
· La importancia vital de la familia.
· La asistencia vital de la familia.
· La asistencia sanitaria.
· La protección social de las Personas Mayores.
Nos dijeron a todas las Personas Mayores del mundo que querían cambiar la imagen, incluso el nombre peyorativo que hasta entonces habían tenido las Personas Mayores, que se les llamen viejos, entre otras muchas cosas. Y ha tenido una gran trascendencia. Además, nos hicieron ver que éramos un colectivo que había tenido la suerte de llegar a una edad avanzada, y que teníamos experiencia, sabiduría, moderación. Por lo tanto, consideraban un grave error social desaprovechar ese potencial. Las Naciones Unidas estimaban que los Estados tienen que legislar con nuevos criterios y mayor eficacia, para atender las modernas necesidades de tan numeroso colectivo, que cada año al celebrar el 1 de octubre su DIA INTERNACIONAL presenta un mayor número de miembros y un balance positivo de las actividades altruistas que llevan a cabo quienes pueden realizarlas.