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Hemeroteca :: Edición del 01/01/2011 | Salir de la hemeroteca
Sobre la televisión

Sobre la televisión

   Dos declaraciones recientes invitan a dejar por un momento los disparates de la campaña electoral y entregarse a la reflexión sobre el medio más poderoso y polémico en nuestra sociedad: la televisión, ese invento que supuso, desde mi personal punto de vista, junto al teléfono, el comienzo de una nueva era que culminaría con la informática. Estos tres elementos cada vez más combinados, hicieron posible la globalización -para bien y para mal- y cambiaron radicalmente nuestro forma de relacionarnos con un entorno que dejó de ser el cercano para convertirse en universal.

   Pero esto resultaría más propio de una reflexión casi filosófica, de modo que sólo pretendo tomar nota de un par de ideas expresadas por Paolo Basile -director de Telecinco- y por Jorge Javier Vázquez, imagen hasta hace poco de un programa inclasificable llamado 'Aquí hay tomate'. Pregunta María Eugenia Yagüe a Basile: "¿Nunca está la ética por encima de las cifras?" Y el director de Telecinco responde: "Las cifras de audiencia son la ética... A mí no me manda nadie para salvar al género humano. El único mandamiento que tengo son las curvas diarias". Por su parte Carmen Ro pregunta J.J. Vázquez en 'Mujer hoy': "¿En la televisión, es antes el vocabulario o el vestuario?" Respuesta: "El vestuario, siempre".

   Lo lógico es que entrara a saco ante semejantes respuesta y empezara a despotricar de la programación de las televisiones donde sólo importa el espectáculo hasta el extremos de que los dos citados, se permitieron algo nunca visto: en el ultimo programa "del tomate" se llegó a pedir, en un ejercicio de cinismo perfectamente estudiado y consentido por la cadena, que la audiencia se manifestara contra la dirección de Telecinco y no sé cuantas cosas más por la suspensión del programa. La cadena consintió -y repitió, creo, al día siguiente- esa llamada que no parecía sino una autolapidación. ¿Sería comprensible que Movistar o Gas Natural, por ejemplo, mandaran un mensaje a sus abonados invitándoles a cambiar de compañía o a quejarse por sus servicios? No. ¿Por qué? Porque no son televisiones.

   Leer que la única ética del director de una cadena son las cifras de audiencia, resulta duro y casi doloroso; lo mismo que corroborar que en televisión es mas importante el vestuario que el vocabulario. Pero es así y me temo que si alguien puede cambiar somos nosotros y no las televisiones, en especial las privadas. 

   Nos han repetido mil veces que las televisiones debían informar, formar y entretener. Y no es verdad. La información en televisión siempre será superficial y al estar sometida a la dictadura de las  imágenes, alterará en función de éstas la objetividad de los hechos. El otro deber, el de "formar" lo rechazo de entrada por el peligro, más que vivido ya, de confundir la formación con el adoctrinamiento y porque, para formar, está la familia y el escuela. ¿Qué queda pues? Entretener. Y en eso están. Nos puede parecer mejor o peor, pero es así y tiene razón Basile cuando afirma que él no es el responsable de la salvación del mundo. Eso es un hecho y las audiencias mandan y son esas audiencias las que están más preocupadas del vestuario que del vocabulario. Hay, claro, varias fronteras como el mal gusto, la manipulación, la entrevista distinta según sea el entrevistado amigo o enemigo del amigo etc. La tele sólo cambiará cuando cambien las audiencias y eso se consigue, insisto, desde la familia y en la escuela; mientras, ya saben: la ética de las cifras y el vestuario sobre el vocabulario. Es lo que hay.
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