El Gobierno argentino mintió: ahora reconoce 100.000 casos de gripe A
Un día después de asumir en el Ministerio de Salud argentino, Juan Manzur admitió ayer que "se estiman en 100.000 los pacientes" afectados por el virus de la gripe A (H1N1) desde que apareció el primer caso, en abril, según el diario La Nación. El viernes pasado, en vísperas de las elecciones, el último parte oficial hablaba sólo de 1587 casos confirmados. Otras fuentes calculaban que los contagiados eran 50.000.
Manzur no habló de nuevas muertes (44, por ahora) aunque recuentos no oficiales permiten estimar una cifra muy superior.
Todos los colegios del país y gran parte de las universidades no sólo adelantan las vacaciones de invierno sino que suspenden todas sus actividades. Distintos municipios se adelantaron al gobierno y han cerrado todo menos lo indispensable.
Los transportes públicos de Buenos Aires están cada vez más vacíos y mientras se recomienda el uso de alcohol en gel, no se encuentra más en las farmacias. Las embarazadas están dispensadas de ir a trabajar, por pedido del ministerio laboral, al igual que todos los pacientes de alguna enfermedad crónica y los oncólogicos.
Los foros de internet, los medios de comunicación, y los encuentros médicos explotan en críticas contra el gobierno, que no reveló, se dice, las verdaderas cifras para no sufrir un duro revés en las elecciones legislativas del domingo, que igual sufrió. La indignación aumentó cuando se supo que la saliente ministra de salud, que renunció el lunes, había solicitado posponer las elecciones para disminuir los contagios en esa instancia de encuentro masivo. Desde el gobierno no la dejaron, pese a que las autoridades electas el domingo recién asumirán su cargo en diciembre.
Mientras tanto, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que será la primer maestra de un ciclo lectivo a distancia que se iniciará por la televisión pública para que los chicos que no pueden asistir a los colegios no dejen de estudiar.