La Fundación MAPFRE organizó las Jornadas Iberoamericanas de Asociatividad, tituladas “Las últimas tendencias de la Responsabilidad Social Empresaria”, donde especialistas de primera línea debatieron sobre la importancia que tiene la RSE para las empresas y entre otras frases se escuchó que “las empresas no solo están para ganar plata” o que “la RSE no sustituye lo que debe hacer el gobierno, sino que lo complementa”.
Las Jornadas se gestaron para reflexionar y pensar que significa la RSE, y para ser “capaces de ponernos de acuerdo para trazar redes en un camino que no tiene retorno en el futuro como la RSE” comentaron los organizadores, quienes a su vez contaron que “Seguimos pensando como llamarlo, no sabemos si es filantropía o que, tenemos que ponernos de acuerdo para que los conceptos sean homogéneos sobre lo que estamos hablando”.
Presidió las Jornadas el Director General de Comunicación y Responsabilidad Social del Grupo y Director General del Instituto de Acción Social de Fundación MAPFRE
Juan José Almagro, que con su experiencia en la materia mantuvo en los presentes el interés durante todo el desarrollo del evento.
Para el especialista español los tiempos han cambiando y “la economía liberal y la ética era un lastre, ahora tiene que haber ciertos conceptos éticos”
Sobre el rol de las empresas manifestó que “deben cumplir con su misión, pero ahora no tenemos solo deberes, sino también obligaciones”, y enumeró dentro de estas a “Ser eficientes, competitivas e innovadoras”, donde la “Cultura de la empresa, debe pasar por sus valores y principios serios”, y resaltó que “Las empresas con cultura fuerte finalmente son las que tienen buenos resultados”
Como conclusión el especialista especificó que las empresas deben tener “compromisos, honestidad, solidaridad y participación”
“El compromiso de las empresas líderes”
Con un panel integrado por
Guillermo Ambrogi -Presidente de la Cámara Española-,
Diego Sobrini-Presidente de MAPFRE Argentina,
Horacio Cristiani- Presidente gerente General de Gas Natural BAN en Argentina,
Fernando Fraguío-Director General de Iveco Argentina, y por
Alejandro Ángel-Director General de Accor Argentina, se desarrolló uno de los temas claves del evento, como lo es el compromiso de las empresas líderes en la Responsabilidad Social Empresaria.
La coincidencia de los panelistas apuntó a que es vital que las empresas tomen conciencia de esta nueva manera de gestión que trae aparejada la RSE y que en el futuro van a tener que priorizar esta cuestión.
Diego Sobrini-Presidente de MAPFRE Argentina-contó su tarea del día a día, y explicó que maneja siete empresas con 2000 empleados, por lo que la “coherencia para gestionar” es vital en la búsqueda del crecimiento de una compañía que, durante el 2006 incorporó 500 empleados.
Sobrini dejó en claro que para la búsqueda de los nuevos trabajadores, además de su calidad profesional, se seleccionó “gente con valores”.
El Ingeniero insistió con que el “ejemplo es fundamental” ya que el día a día lo lleva a tomar decisiones, que “a veces van en contra del resultado, pero van a largo plazo en la búsqueda de la sustentabilidad”.
Como primordial para la RSE en MAPFRE se tienen metas e iniciativas para que “se vaya mejorando la reputación de la marca” aseguró Sobrini, donde se cuentan con objetivos estratégicos que se van monitoreando para seguir su evolución.
Sobrini, dejó una frase que el siente y que es una de las metas con las que aspira Mafre para sus empleados donde puedan decir “es bueno estar orgulloso de poder trabajar en la empresa”.
Por su parte, el Presidente gerente General de Gas Natural BAN en Argentina, Horacio Cristiani, enumeró los proyectos con los que cuenta la empresa en la RSE y contó la visión del grupo en el país.
Cristiani explicó que desde la empresa se fijan como punto de partida tres temas claves: “la visión, la misión y los valores”, apuntando a ser una empresa líder en un proceso donde le dan un cuidado especial a todos los actores que la componen, ya sea los clientes, los accionistas, brindando desarrollo profesional para sus empleados, a los ciudadanos, para conformar un compromiso global.
Para controlar que todo funcione a la perfección la empresa presenta cada dos años un informe de responsabilidad corporativa, analizando el desarrollo de sus programas, pero viendo principalmente como avanzar en un tema que consideran prioritario.
El Directivo de Gas Natural manifestó que el Programa Primera Exportación le dio grandes satisfacciones a la empresa, un programa que “fomenta el espíritu emprendedor de las pequeñas y medianas empresas”.
Además resaltó proyectos “alineados a nuestro negocio” donde “nos vinculamos y asociamos con otros actores”. Dentro de estos comentó el programa de gasificación de barrios de menores recursos donde “establecimos puentes con organizaciones locales y formamos un esquema asociativo para poder brindarle gas a gente que realmente lo necesitaba”.
Este tipo de trabajo obligó a la compañía a “cambiar un modelo” y generó en la gente que trabaja en Gas Natural “un compromiso importante en pos de cumplir el objetivo”.
Para el futuro Cristiani confía en “consolidar este modelo comercial con un fuerte contenido social”
Por otra parte, el Presidente de la Cámara Española de Comercio Guillermo Ambrogi, destacó la “especial atención para los miembros de la Cámara y para la propia entidad, ya llevando seis años consecutivos otorgando el Premio a la Labor Social a las empresas que se hayan destacado en ese aspecto” e informó que se creó la Comisión de Responsabilidad Empresaria que está integrada por más de cincuenta de sus empresas asociadas que debatirán los problemas relacionados con la materia”:
Sobre la RSE, manifestó que “es una consecuencia lógica y sociológica de la importancia y relevancia de la empresa en la sociedad actual” y toda consideración debe partir del reconocimiento claro de la función social de la empresa tanto en la creación y distribución de la riqueza como la integración social de los ciudadanos”
A su vez afirmó que “la RSE no es una moda o un fenómeno pasajero sino un nuevo paradigma de conducción empresarial, concebido como una cultura de exigencia mutua entre las empresas y la sociedad y sus instituciones” y en “consecuencia la RSE no es un ejercicio optativo para las empresas sino un deber propio de actuación insoslayable aunque resulte producto de autorregulación y no de imposición exterior o heterónoma como propugnamos”
Ambrogi, que como dirigente de una Asociación empresarial, decidió exponer sobre la persona del empresario como el sujeto gestor de la compañía, sobre la incidencia de su formación integral y humanista en la gestión de la empresa y las nuevas tendencias-especialmente las de matriz europea- en las exigencias de su calificación para conducirla explicó que la RSE “nos enfrenta a un requerimiento de formación cualitativamente diferente y cuantitativamente más amplio” y dejó en claro que “ya no es suficiente-aunque siga siendo necesario- que el empresario esté al corriente e imbuído de las habilidades técnicas y profesionales de su especialidad, sino que deberá contar-además- con una formación general y humanista como consecuencia y además “ya no será suficiente que conozca las particularidades de la producción o comercialización de sus productos o de la manera más eficiente de financiar la gestión empresaria, será menester, que tenga una visión integral y amplia de las consecuencias sociales, medioambientales, culturales y políticas que sus actividades generarán en esta sociedad”.
Las oportunidades de la asociatividad: “Las redes en acción”
La conferencia estuvo a cargo de
Pablo Batalla, Sebastián Bigorito, Alejandro Roca, A. Steinfeld y Teresa Vargas. Juntos expusieron la asociación entre las empresas públicas y privadas.
Teresa Vargas, que fue como representante del ministerio de Desarrollo Social, abrió el acto, de hora y media de duración, haciendo hincapié en la necesidad de que el Estado se asocie con empresas privadas debido a que estas aportan lo que aquél no puede gestionar.
Posteriormente explicó que uno de los cambios implementados a nivel estatal para cumplir con la responsabilidad social empresaria ha sido crear el plan nacional “Manos a la Obra” que busca generar más empleo mediante un desarrollo económico. El plan está destinado a personas o familias con unos niveles de renta bajos y, desde su fundación en 2003, ha logrado crear 575 mil pequeños productores.
Este último dato, según explicó Vargas, es importante porque ha logrado asociar el concepto de estrategia que tiene el Estado y las empresas. Para el Estado, según la funcionaria, lo estratégico es aquello que trabaja sobre la vulnerabilidad de la gente, mientras que para las empresas es el emprendimiento de sus pymes.
A continuación fue el turno de Steinfield, perteneciente al sindicato Intersindical. Con un tono de voz fuerte y seguro, y tras contar los avances que este sindicato ha hecho en cinco años, Steinfield afirmó que se ha llegado a un momento en el que las empresas solo están ligadas por intereses, en el que la asociatividad solo se da cuando hay una rentabilidad de por medio sin tener en cuenta el coste que a la sociedad le produce preparar profesionales para dichas empresas. El sindicalista, exigió que los políticos generen un manejo de lo público que sirva a todos y que las empresas tengan una organización colectiva que se lucre teniendo en cuenta una reinversión sostenible. Para finalizar su ponencia, aclaró que sus objetivos básicos son armar redes que tengan que ver con todos los sindicatos y lograr que en todas las empresas haya un comité interno para el debate de su responsabilidad social.
En tercer lugar habló el miembro del Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (IARSE), Alejandro Roca que comenzó con la aclaración de que, al hablar de RSE, debemos tener en cuenta que todos los ciudadanos estamos comprometidos con la responsabilidad social, “Co-responsabilidad”. Y que hay que tener una visión a largo plazo al hablar de RSE, “Co-evolución”. Además, explicó que una alianza entre empresas es exitosa cuando hay conocimiento y confianza mutua, y cuando la coalición es una gestión basada en el desempeño. Para cerrar su intervención puso algunos ejemplos de asociaciones exitosas, como el Acuerdo Integral de Transparencia, firmado por 9 empresas fabricantes de tuberías para infraestructuras de agua potable.
Para finalizar, Pablo Batalla, Consejero de la Ley de Mecenazgo, explicó la relación entre el nuevo plebiscito y la responsabilidad social. Batalla reveló el estado crítico en que se encuentra la cultura de la Ciudad de Buenos Aires y lo que va a aportar esta ley gracias a que permite que artistas sean apoyados por empresas privadas para llevar a cabo sus proyectos. A cambio, la empresa se desgravará un porcentaje de sus impuestos. Lo que el Gobierno porteño busca con la implantación de esta ley es lograr una mejor calidad de vida y que las empresas se involucren un ciento por ciento con los proyectos que subvencionen.
Daniel Arroyo clausuró el encuentro
El acto de clausura fue presidido por el secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano,
Daniel Arroyo con una charla en la que habló sobre “la gestión asociada del sector público-privado como facilitadora de la articulación productiva”.
El secretario centró su atención en la relación entre el sector público y el privado como solución a los tres problemas principales que, según el ministro, posee la Argentina; estos son que el 40% de los trabajadores lo hagan de forma informal, es decir, que trabajen en negro; que haya pleno empleo solo en el sector de las personas preparadas y desempleo de las personas no capacitadas; y que los jóvenes desempleados tengan problemas para sostener un ritmo laboral porque no están instruidos.
Tras exponer estas tres dificultades dijo que el Gobierno, mediante el proyecto “manos a la obra”, busca trabajar sobre cinco puntos con el sector privado a fin de solucionar los problemas laborales argentinos. Estos objetivos son:
-Crear una política masiva de fomento de la inclusión de jóvenes entre 18 y 25 años ya que hay 450 mil jóvenes sin ninguna ocupación.
-Fortalecer un sistema de capitalización para los pequeños productores de la Argentina mediante la masificación de los micro créditos.
-Masificar un modelo de trabajo que convine el mismo con la integración de gente menos preparada.
-Trabajar sobre el desarrollo social para financiar las actividades productivas necesarias en cada ámbito local
-Renunciar al clientelismo para llegar a la inclusión productiva
Después de desarrollar estas metas y a modo de conclusión, Arrollo remarcó que los gobiernos no pueden imponer la responsabilidad social a los empresarios, solo pueden incentivarlos.
El encuentro se consumó con estas palabras del diputado y los deseos del director general de comunicación y responsabilidad social del sistema MAPFRE, Juan José Almagro, de que estas jornadas se extiendan por muchos años y que la RSE se convierta en algo implícito en las mismas.