Con el comienzo de la última semana de estos emocionantes Juegos Olímpicos, las ilusiones argentinas se alimentan de lo que puedan hacer los seleccionados de fútbol, básquet y las chicas de hockey sobre césped.
Las grandes esperanzas argentinas para subirse a lo más alto del podio se jugarán el todo por el todo en esta semana que se inicia.
Hasta el momento solo la judoca Paula Paretto consiguió una medalla de bronce, dándole la única alegría a una importante delegación que hasta el momento no estuvo a la altura de las circunstancias.
Más allá de la falta de medallas, lo que se espera de los deportistas es que estén cerca de sus mejores marcas y puedan conseguir no récords mundiales sino aunque sea argentinos.
El caso más emblemático se dio con la nadadora Georgina Bardach, quien “enroscada” en peleas políticas, tuvo marcas, que, según ella “no haría ni boludeando en un entrenamiento”.
Otro de los aspectos notados hasta el momento es la crítica por parte de cierta prensa, que por estar en Beijing parecería que tiene que quedar bien con todos los deportistas argentinos, se da con que lamentan que “dependemos solamente de los deportes en conjunto” como únicas posibilidades de conseguir medallas.
Admitiendo que es una falla histórica que se debería brindarle mayor apoyo al deporte argentino, y en un tema para debatir con profundidad, desde ningún sector resaltan que para tener posibilidades en los seleccionados de fútbol, básquet y hockey, miles y miles de chicos practican esos deportes en el país, y realizando alguna comparación con los países que realizan esas “magníficas” inversiones con el deporte, seguramente en el país debe haber más jóvenes jugando a los deportes nombrados, a los que se podría agregar el rugby y el tenis que en aquellos que ganan medallas cada cuatro años.
La pregunta –y reconociendo el histórico “descuido”- de los políticos hacia el deporte, es necesario analizar de cara al futuro, y ante las críticas que se reciben cada cuatro años, cuanto sirve invertir en deportes totalmente antipopulares, que seguramente son generadores de medalla, como el tiro o el lanzamiento de disco –entre muchísimos otros- o profundizar el apoyo a los deportes más convocantes. ¿O acaso por más inversión que realice China o Estados Unidos va a ser campeones olímpicos de fútbol?.
Es por eso que a pesar de los lamentos de muchos, los equipos argentinos esta semana se van a jugar el todo por el todo para dejar en alto el honor del deporte argentino, y, cada uno a su manera, harán todo lo posible para subirse a lo más alto del podio.
Messi y compañía juegan la final anticipada
Sin duda que las dos potencias futboleras y que el clásico que todo el mundo quiere ver es Argentina Brasil. Por esas cosas del destino, el fixture definió que las dos potencias se cruzarán en las semifinales de los Juegos, y seguramente del ganador de esa serie, saldrá el que se suba a lo más alto del podio.
Sergio Batista, entrenador del equipo, se quejó de las "cosas que perjudican a todos, no sólo a los argentinos: el calor, la humedad", y que "Bajo esa clase de factores no se hacen partidos con el ritmo al que tienen que estar".
A pesar de esos factores el entrenador está "contento y conforme con el equipo", mientras que sobre el encuentro del martes manifestó que "Primero vamos a ver los vídeos para estudiar cómo juega Brasil" y aseguró que "nosotros los respetamos mucho, como ellos a nosotros".
Para Riquelme "Se viene el partido que todos quieren ganar" y con todas las batallas que tiene bajo sus espaldas afirmó que “El partido del martes que viene es una final más, es el partido que todos quieren ganar y haremos todo lo posible para darle una alegría a la gente”.
Otro jugador que resultará clave para el martes es Javier Mascherano –que ya ganó el oro en Atenas- y como muchos piensan no cree que el seleccionado brasileño salga a jugarle de igual a igual a Argentina, recordando que los dirigidos por Dunga ni siquiera lo hicieron en el choque en Belo Horizonte por la eliminatoria sudamericana, y sostuvo que si les presentan un esquema mezquino no deben volverse locos.
“Yo no tengo ninguna duda que Brasil puede llegar a hacer lo mismo que los equipos que enfrentamos hasta ahora en los Juegos. Es más, lo han hecho en los últimos tres partidos y lamentablemente les ha dado resultados”.
“Si enfrente tenemos un equipo mezquino no tenemos que volvernos locos, en todo caso tendremos que ser mezquinos igual que ellos y tener el mismo cuidado de ellos. En los últimos partidos, hasta en Brasil, ellos jugaron de esa manera, por eso no me sorprendería que lo vuelvan a hacer”, completó.
Mascherano sigue batiendo récords en los Juegos Olímpicos, porque estiró la cantidad de partidos consecutivos ganados a diez y su sueño es llegar a los doce, porque significaría irse de Beijing con la medalla dorada.
“Estoy feliz, soy un privilegiado, obviamente sin ayuda de mis compañeros, de los anteriores, y de estos de ahora, no lo hubiera podido hacer. Esperemos seguir con esta racha y conseguir otra medalla de oro olímpica, algo que sería un sueño”, puntualizó.
Con todos los jugadores importantes que tuvo Argentina a lo largo de su historia que no lo pudieron lograr esto me siento un privilegiado y agradecido por poder esta acá”, añadió.
La noticia negativa que tuvo el plantel fue la confirmación de que el arquero Oscar Ustari sufrió una rotura de ligamentos de la rodilla izquierda y estará ocho meses de baja.
El jugador del Getafe español, se lesionó solo, en una acción sin peligro cuando su pie quedó bloqueado en el césped, del encuentro de cuartos de final que disputó Argentina frente a Holanda en Pekín.
La selección convocó en su reemplazo a Nicolás Navarro, del Nápoles, para reforzar al equipo tras la ausencia del arquero
Las Leonas se juegan la clasificación contra Nueva Zelanda
Luego de jugar su mejor partido de los Juegos ante Alemania, las Leonas se juegan su clasificación a las semifinales ante Nueva Zelanda, el rival más débil de la zona.
La última jornada tendrá que despejar todas las dudas sobre la clasificación del grupo. De los tres primeros, Alemania, Argentina y Gran Bretaña -separados sólo por un punto-, las argentinas son las que tienen más a su favor para lograr un buen resultado, ya que su rival es el más débil.
Séptimo del ránking mundial, Nueva Zelanda suma sus partidos por derrotas en Pekín, donde ha logrado marcar cuatro goles y le han convertido diez.
Pero Argentina necesita un error de las alemanas para ser primera de grupo y Alemania depende de sí misma. Tiene nueve puntos y juega con Japón, que tiene cuatro y sólo aspira a mejorar un puesto para luchar por la séptima plaza.
El tercer equipo en discordia es Gran Bretaña, que tiene siete y aún sueña con dar la sorpresa de colarse en semifinales. Para ello necesita ganar a Estados Unidos y esperar un error poco probable de alemanas y argentinas.
El último enfrentamiento oficial entre Las Leonas y Nueva Zelanda fue hace dos años, en el Trofeo de Campeones, en el que Argentina se impuso por 3-0, igual que lo había hecho en la edición de 2004, cuando la victoria se amplió hasta 6-0.
Las neozelandesas nunca han ganado a las argentinas y el resultado más ajustado entre ambos equipos se remonta al empate a 2 en el Trofeo de Campeones de 1999.
"Esperamos ganar el lunes sí o sí porque es fundamental. No pensamos con quién podemos cruzar porque queda este partido. Nuestra sensación ahora es muy distinta después de ganar a Alemania. Realmente no se qué cambió, pero salió algo que no había salido", comentó la cordobesa Soledad García.
A la espera del desenlace del grupo y si, como se espera, Argentina se mete en las semifinales su rival será Holanda, China o Australia, los tres equipos que encabezan el grupo A, dominado hasta ahora por las holandesas con doce puntos, seguidas de las otras dos selecciones ambas con nueve.
Si Las Leonas acaban primeras se medirán al segundo clasificado del grupo A en la primera semifinal el miércoles día 20 y si terminan segundas, se enfrentarán al ganador del otro grupo, en el siguiente partido de ese día en busca de repetir presencia en la final olímpica como hicieron hace ocho años en Sydney 2000.
EL básquet juega ante Rusia con todo definido
Con el triunfo de Lituania ante Croacia, y el de Argentina ante Irán, los europeos consiguieron el primer lugar, mientras que los de Manu Ginóbilli quedaron con la segunda ubicación, por lo que se consiguió el primer objetivo de no tener que enfrentarse ni con Estados Unidos ni con España en los cuartos de final.
Ante Rusia, el entrenador Sergio Hernández tendrá la posibilidad de darle descanso a los titulares de cara a la fase final, donde el rival que deberá enfrentar en busca de las semifinales será Grecia o China.
El pivote Fabricio Oberto seguramente será reservado para ese encuentro y no verá acción frente a los rusos, que sorpresivamente ya quedaron fuera de la competición.
Con un Manu Ginóbilli a pleno, y muy bien acompañado por la garra de Nocioni, la clase de Scola, más la buena conducción de Prigioni, y todo lo que aporta Delfino desde el banco, la falencia del equipo hasta el momento se da con la rotación, dependiendo mucho que los titulares no se carguen de faltas, ya que los suplentes hasta ahora no cumplieron con las expectativas depositadas.
Más allá de los seis jugadores nombrados, el resto alterna buenas y malas, notándose especialmente en los pivotes de reemplazo, donde Román González y Juan Gutiérrez no encuentran la regularidad deseada, Paolo Quinteros luego de tener una buena gira previa, no tuvo la continuidad necesaria para lastimar con su tiro de tres, mientras que Porta, Leo Gutiérrez –más importante para el grupo en la parte anímica que en el juego, y Kamericchs no cuentan con la confianza del entrenador.
Hasta ahora Estados Unidos aparece como el gran candidato al oro, aunque queda la sensación que la Generación Dorada puede hacerle fuerza en una hipotética semifinal. Para eso deberá realizar una defensa asfixiante y no entrar en el vértigo que proponen los norteamericanos, haciendo un juego de control y apostando a que Manu tenga otra noche mágica para dar otro batacazo como ya nos tienen mal acostumbrados estos jugadores.
Pero, tiempo al tiempo, primero hay que jugar con Rusia, luego pasar los cuartos de final, y recién ahí nos preocuparemos por Estados Unidos.