La Asociación Madres de Plaza de Mayo colocó frente a la Casa de Gobierno pañuelos anudados con la inscripción "En defensa de la democracia. Ni un paso atrás". Las Madres, encabezadas por Hebe de Bonafini, los ubicaron en el enrejado ubicado frente a la Rosada.
Las Madres encabezadas por
Hebe de Bonafini llevaron a la Plaza de Mayo miles de pañuelos de liencillo blanco que serán anudados al enrejado ubicado en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada.
La iniciativa pone fin a la campaña iniciada por el organismo de derechos humanos el 19 de junio pasado en medio del lock out agropecuario por la aplicación de retenciones móviles, en el que Bonafini acusó al sector de "golpista".
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Decidimos hacerlo como una forma de defender la democracia, anudando pañuelos como debemos anudarnos todos los argentinos en momentos como éste", explicó Bonafini a Télam.
La campaña consistió en la entrega de liencillos en escuelas, plazas y sindicatos de todo el país con la inscripción "
En defensa de la democracia, ni un paso atrás", que fueron anudados y llevados a la Casa de las Madres.
Las telas utilizadas fueron donadas por trabajadores de una fábrica de Pigüé y de particulares que acercaron a la sede de Madres sábanas en desuso.
Una vez anudados, alumnos de la Universidad de las Madres se armaron bloques de pañuelos que sostenidos por caña tacuara serán atados a las rejas más próximas a la Casa de Gobierno con un cartel que se colocará en la parte más alta del enrejado con el texto "No pasarán".
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Con el pañuelo defendimos la justicia y hoy tenemos que defender la democracia que nos costó tanta sangre, desocupación, hambre y marginados", sostuvo Bonafini al fundamentar la idea de las madres.
"La gente no tenía claro cómo defender la democracia y por eso decidimos acercarnos a sindicatos, escuelas y movimientos barriales", contó Bonafini en diálogo con Télam.
La titular de la Asociación llamó a que se sumen a la convocatoria "
todos los argentinos" porque "
no se trata de defender un partido político, sino un proyecto de un Gobierno democrático".
La campaña tuvo el respaldo de la secretaría de Derechos Humanos de la CGT a cargo de
Julio Piumato; del Movimiento Evita encabezado por el dirigente de Movimientos Sociales
Emilio Pérsico y del sindicato de Trabajadores Judiciales de distintas regionales del país, entre otros.