El Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, acusó a la dirigencia del campo de no querer reunirse para solucionar el conflicto creado a partir de la disposición de las retenciones móviles y ni siquiera tener una posición común.
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Los dirigentes del campo no quieren reunirse. No entienden el diálogo como lo entiende cualquier persona, en donde dos personas tienen posiciones encontradas, y buscan llegar a un acuerdo. El campo propone reunirse para imponer su posición", dijo
Fernández anoche en declaraciones al canal de cable C5N.
El Jefe de Gabinete deslizó la posibilidad de que el Gobierno, sin acuerdo con las entidades rurales, dicte nuevas medidas tendientes a solucionar el conflicto que lleva 75 días.
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al vez la solución haya que tomarla sin ellos. Tenemos diálogos con la Unión Industrial, con los banqueros, con los trabajadores, con los que no tenemos diálogo es con el campo y no es por nosotros", sostuvo.
El funcionario reiteró que el Gobierno tenía predisposición para reunirse ayer con los dirigentes agropecuarios, pero el domingo "
los discursos fueron altisonantes, tan tremendos, con imputaciones increíbles" que llevaron a levantar la mesa de diálogo.
Los hombres del campo
"me piden que los invite y que le diga que 'sí' a todo lo que piden, y eso no tiene nada que ver con las reglas de la democracia", aseguró Fernández.
El Jefe de Gabinete destacó que
"el campo ha impuesto una lógica, que es hacer lo que el campo quiere y no encuentra un Gobierno dispuesto a eso".
Además, reveló que en la última reunión, celebrada el jueves pasado en el Ministerio de Economía, la dirigencia rural no llevó una posición unificada.
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El jueves planteamos una agenda, pero ellos no tenían una posición común. Federación Agraria tenía un proyecto, CONINAGRO tenía otro, y cuando su titular Fernando Gioino propuso su esquema, Mario Llambías (presidente de Confederaciones Rurales Argentinas) le dijo que 'no' porque no la había leído".