En la ‘Monumental’ de Pekín cortamos una oreja pero con confirmamos la alternativa y olé
Enviado por el emilio | 26 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2008Cortar una oreja en la ‘Monumental’ del país más poblado del mundo está bien. Es lo que hizo nuestro deporte en Pekín. Lo cual está bien, pero… Escribíamos el día del inicio de los Juegos que nuestro deporte, en su ‘agnus mirabilis’, tenía la gran oportunidad de confirmarse como alternativa a los grandes/grandes. Escribimos el día del final de los mismos, por cierto concluidos con una ceremonia tan vistosa como la inaugural, que no ha sido así. Habrá que dejarlo para Londres 2012. No
significa esto que España haya fracasado, ni cual el peor Curro Romero, haya recibido una lluvia de almohadillas, ¡quia!
Porque los resultados, con 18 medallas, son similares e incluso algo mejores en cuanto a las mismas a las citas anteriores de Sydney y Atenas. Sobretodo a esa última, donde logramos 19 preseas pero sólo 3 auríferas. Acontece, sin embargo, que no se ha logrado ese salto cualitativo hacia las grandes potencias mundiales del deporte. Algo así como los que en la Liga disputarían la ‘Champions’, y nos hemos quedado en la zona media alta de la tabla, algo así como los que entran en la UEFA,
que sigue siendo nuestro lugar.
Con un punto de amargura quizás, pese a que del puesto 16 de 2004 hemos escalado al 14º, porque el milagroso año que llevábamos de éxitos planetarios con la Eurocopa, el Tour, el Giro, Roland Garros y Wimbledon entre otras hazañas, no ha tenido el reflejo que esperábamos en la competición más trascendental y mágica del deporte: los Juegos. Escrito lo cual, se pueden extraer varias consecuencias positivas de nuestro paso por Pekín. Porque sólo nos han superado en número de medallas los clásicos países grandes/grandes -y no sólo en el deporte. Los clásicos e inalcanzables, como China, EEUU, Rusia, Gran Bretaña, Alemania, Australia -que es todo un continente-.
Y también algunos otros, como Corea, Jamaica y Holanda, que han acumulado más medallas pero porque son especialistas en algunos deportes -lo de Jamaica, Bolt y el resto de velocistas es espectacular-, y por tanto con un nivel global inferior. Porque España ha repartido sus preseas en gran número de modalidades, lo que añadido al gran número de diplomas -para los clasificados hasta el 8º lugar- y cuartos puestos que rozaron el podio, del que sólo se quedaron a décimas de segundos o centímetros de la gloria, da un panorama general bastante alentador y que impide el pesimismo, salvo si se nos compara con los ya citados grandes/grandes.
Por cierto, sería injusto no citar a ese extraordinario equipo de baloncesto que ha estado a punto de derrotar a EEUU en una final inolvidable, que los yankies sacaron adelante con gran ayuda arbitra e institucional, que el Imperio es el Imperio. ¡Loor a nuestra ‘roja’ de baloncesto, recibida este lunes como se merecía! ¡Qué orgullosos nos sentimos de ellos!
En definitiva que, sin olvidar que en dos deportes básicos, que eran realmente casi los únicos en los Juegos de la antigüedad, atletismo y natación, sí hemos tenido un nivel bajísimo con cero medallas, y tampoco los fallos de algunas estrellas que siendo máximos favoritos por la razón que sea no dieron la talla, cual Paquillo, Gómez Noya, David Cal y Marta Domínguez; sin olvidar estos fiascos, los Juegos nos han dejado donde nos corresponde. Sin abrir la Puerta Grande. Sin confirmar la alternativa, sí; pero también entre los aspirantes a hacerlo. ¿Será en Londres 2012? Como cantaba Dylan: la respuesta está en el viento.
