El Club de Madrid, integrado por ex Jefes de Estado, llamó a los Estados a comprometerse con políticas públicas para que la energía llegue a las poblaciones más pobres como requisito básico para atajar sus carencias, desde el convencimiento de que el mercado y el sector privado no van hacerse cargo de esa tarea.
El ex presidente de Chile
Ricardo Lagos (2000-2006) ofreció esta reflexión en la ciudad española de Santander (Cantabria, norte), como principal conclusión del seminario "Energía y Liderazgo democrático: Promoviendo el acceso a la energía para la reducción de la pobreza", en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
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Para poder garantizar el acceso energético a los más pobres, se requieren políticas públicas e intervención del Estado", porque "
el mercado, el sector privado no llegan a los pobres, que normalmente no tienen capacidad de pago", aseguró Lagos, presidente del Club de Madrid, organizador del seminario.
Lagos subrayó la paradoja de que aquellos que no pueden pagarse una energía moderna, por ejemplo los 1.600 millones de personas que carecen de electricidad, acaben gastando más en energía que un acomodado ciudadano occidental para la misma tarea.
Alumbrarse con una lámpara de queroseno para leer, explicó, cuesta 70 veces más que hacerlo con una bombilla convencional, y hacerlo con velas es 150 veces más costoso que con electricidad.
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En consecuencia, los que no tienen acceso a los métodos modernos de energía gastan más que los que tienen acceso. Mire usted qué absurdo. Por no hablar de cuánto se gasta en destrucción de la biomasa para poder calentar o cocinar alimentos o de cuántas horas, cuántos kilómetros, hay que caminar para buscar leña", señaló.
La vicepresidenta del Club de Madrid,
Mary Robinson, ex presidenta de Irlanda (1990 a 1997), añadió a las ideas de Lagos que la falta de acceso a la energía atañe directamente a los derechos humanos, a cuestiones como la alimentación o la sanidad.
La ex presidenta irlandesa reiteró que varios ex gobernantes, como
Nelson Mandela (Suráfrica),
Bill Clinton y
Jimmy Carter (EEUU) o ella misma, quieren aprovechar el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos para sensibilizar a la sociedad sobre estas cuestiones y ponerlas en la agenda política.
Ricardo Lagos defendió que los poderes públicos tienen que subsidiar el acceso a la energía a las poblaciones más pobres, pero de una forma ordenada, porque subvencionar los costes energéticos en general y sin distinción, advirtió, significa "
subsidiar la energía a los ricos".
A una pregunta acerca del impacto que tiene la creciente industria de biocombustibles sobre la producción de alimentos básicos, Lagos reconoció que el Club de Madrid está interesado en examinar el tema. "
Lo que ha ocurrido en el último tiempo con el encarecimiento de los productos alimenticios hace pensar que tal vez tendríamos que evaluar mucho más este tipo de soluciones", apuntó.