En una clara señal de distensión en las relaciones entre Perú y Chile, los ministros Ricardo Lagos Weber y María Soledad Barría visitaron el martes por algunas horas la zona afectada por el terremoto del 15 de agosto en el Perú.
Además, la Presidenta
Michelle Bachelet ordenó el regreso a Lima del embajador chileno,
Cristián Barros, quien había sido llamado a Santiago “
a informar” tras la publicación unilateral por parte del gobierno de Alan García de una nueva cartografía marítima entre los dos países.
Los ministros Lagos Weber y Barría llevaron 20 toneladas de ayuda humanitaria y la representación de la Presidenta Michelle Bachelet. En Pisco fueron recibidos por el Presidente de Perú,
Alan García, el ministro de Defensa,
Allan Wagner, y el canciller,
José Antonio García Belaunde.
Lagos Weber -que enfrentó una réplica 5,1 en la escala de Richter durante la entrevista con Alan García- indicó posteriormente que el Mandatario peruano había tenido expresiones cálidas, “
de afecto y de aprecio por la ayuda enviada y por la preocupación de los chilenos y chilenas. Además, envió su cariño a la Presidenta Michelle Bachelet, por este segundo embarque de ayuda”.
El Secretario de Estado chileno, afirmó que “
aquí básicamente lo que hubo fue un reforzamiento de las relaciones de afecto que tenemos con Perú, en el tema solidario”. Otros temas, aclaró Lagos Weber, no fueron tratados por que “
no procedía” y aseguró que “
todos entendemos cuál es el sentido de esta visita”.
La autoridad subrayó que entre las ayudas que han sido solicitadas por Perú se encuentran las carpas, ya que hay “
más de 32 mil casas en el suelo y esas son familias que han perdido sus viviendas, de un total de 50 mil familias que habitan en la ciudad”. En tanto, a la Ministra de Salud Soledad Barría, se le solicitó otro tipo de ayuda.
“
Una cosa es venir en el avión Hércules con la ayuda, reunirse con las autoridades y otra muy distinta es salir del aeropuerto a Pisco, venir al centro de la ciudad y ver la vastedad del daño que hay acá”, dijo el Ministro, quien calificó como
“realmente conmovedor lo que se ve. Calles, casas destruidas, gente caminando con mascarillas, realmente hay que tener mucho valor y coraje”. En ese sentido, expresó, que encontró, “mucho empuje en los peruanos y se nota que están trabajando muy duro”.
Después del encuentro del vocero de La Moneda con el Presidente peruano, y junto al Ministro de Salud de esa nación, Carlos Vallejos, los chilenos visitaron un hospital, un albergue y los equipos de Salud.
Lagos Weber, resaltó que el aporte y la solidaridad de Chile, se materializa en este segundo envío, consistente en “
alimentos, leche líquida y en polvo, agua purificada, frazadas, carpas, catres de campaña, medicamentos y galletones para los niños”. En ese sentido, la autoridad aseguró que se evaluará si es necesario disponer de un tercer avión con ayuda para los afectados.
El gobierno chileno, además del envío de los dos aviones Hércules, emprendió diversas iniciativas para ir en apoyo de los damnificados, como fue la apertura de una línea telefónica gratuita para peruanos residentes, por parte de la Onemi. También se envío a dos especialistas en identificación de víctimas, uno del Servicio Médico legal y otro del Registro Civil.
En cuanto al regreso del embajador Barros a Lima, fue confirmado por la propia Presidenta, que dijo que "
el embajador vino a informar y vuelve a Perú". Añadió que "
lo que esperábamos que hiciera el embajador ya se cumplió". De hecho, el llamado a Barros el lunes 13 se interpretó como una señal de molestia por la medida de Torre Tagle.
El informe del embajador fue escuchado por la Mandataria de boca del propio representante en una larga reunión en La Moneda, que concluyó a pocas horas de que el funcionario abordara el vuelo que lo llevó de regreso a Lima. Su retorno se produjo luego de opiniones críticas en torno al desempeño de la cancillería en la crisis.
El Gobierno chileno anunció el regreso del embajador ocho días después de ser llamado en consulta. La idea es que el diplomático encabece la coordinación de la entrega de ayuda. La instrucción que tiene es abocarse al monitoreo del trabajo de apoyo a los damnificados y enfocarse en especial en los ciudadanos chilenos.