Bolivia vive momentos de tensión al haberse declarado un paro cívico en seis de los nueve departamentos del país. La medida se constituye en una de las movilizaciones más importantes desde la asunción al gobierno de Evo Morales.
Con las manifestaciones se busca reconfigurar el escenario político del país y establecer una nueva correlación de fuerzas ante los inéditos respaldos electorales que llevaron al MAS y a su líder a la primera magistratura del país.
La jornada del martes se anticipaba tensa, pero las primeras manifestaciones de la movilización mostraron rasgos de violencia que desvirtúan el efecto y la voluntad política de sus organizadores, y generaron además los argumentos de descalificación al hecho de parte del gobierno.
Dos frentes de intensa confrontación se han generado entonces: uno en la acción misma que busca medir las fuerzas políticas de respaldo al gobierno y de oposición, pero el escenario más intenso se vive en los medios de comunicación, en encendidos choques argumentales.
En las primeras horas del martes el presidente del Comité Cívico Santa Cruz,
Branco Marinkovic, en su apertura oficial del paro, mencionó que esta medida era totalmente pacífica. No obstante, varios lugares de bloqueo se han establecido en Santa Cruz y grupos movilizados impiden el tránsito de vehículos de ningún tipo con amenazas y amedrentamientos a conductores.
Similar acción se vive en otros departamentos como Tarija, Beni y Pando. En Cochabamba el paro se vive a medias, pues la acción del gobierno ha sido mucho más contundente al impedir bloqueos de vías. Todavía no existen reportes de las provincias, pero se presume que el paro tiene contundencia en al menos 4 departamentos.
En horas de la madrugada se generaron los primeros hechos violentos en Santa Cruz. Miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (Grupo de choque) del Comité Cívico Pro Santa Cruz, apedrearon y amedrentaron a comerciantes que mantenían sus negocios abiertos. Más tarde los comerciantes se organizaron para defenderse y quemaron banderas cruceñas en señal de protesta a los hechos violentos.
Lucha mediática
Desde las primeras horas de la mañana, dirigentes cívicos y voceros gubernamentales se ocuparon de colmar los principales espacios radiales y televisivos para dar su opinión sobre el impacto y la marcha del paro. Con las primeras imágenes de la violencia suscitada en Santa Cruz, los portavoces del gobierno comenzaron condenando la acción y atribuyendo un carácter fascista a la medida.
Por su parte, los dirigentes cívicos hablaron de "infiltrados" del gobierno que estaban procediendo a generar hechos "aislados" de violencia para desnaturalizar la protesta.
Un vehículo del Comité Cívico con el número de autorización de circulación 648 atropelló al gremialista
Miguel Pérez Condori. El paro anunciado como pacífico, derivó en hechos atribuidos a los jóvenes de la Unión Juvenil Cruceñista, que irrumpieron con violencia contra comerciantes y procedieron al saqueo de productos de los puestos de venta de los gremialistas.
Tras estos hechos vandálicos los gremialistas se organizaron para defender sus puestos de trabajo y enfrentar los unionistas. Posteriormente, los miembros de la Unión se dieron a la fuga a bordo de sus vehículos.