Tres horas después de la apertura oficial de los colegios electorales, que salvo algunos retrasos abrieron sus puertas a partir de las 06.00 hora local (10.00 GMT), se podían presenciar largas filas de votantes que esperaban su turno para votar.
En Caracas amaneció el domingo un día soleado y caluroso, y los electores acudían a sus centros de votación en medio de llamamientos de personalidades políticas, tanto del gobierno como de la oposición, para que se expresen mediante el voto en una jornada de paz.
El ministro venezolano del Interior, Pedro Carreño, informó de que un 75 por ciento de las mesas electorales dispuestas para el referendo estaban funcionando en las dos primeras horas de esta jornada de votación.
El ministro añadió que en esas primeras horas no se han reportado incidentes, aunque advirtió que el Gobierno del presidente Chávez sabe que existen grupos opositores que, "si quieren jugar al caos y a la desestabilización", encontrarán "de frente" a civiles y militares que se lo impedirán.
"Garantizamos, con la Fuerza Armada Nacional, el mantenimiento del orden interno" y la aplicación de la "rigurosidad de la ley" a quienes atenten contra ello, agregó, al indicar que el Gobierno recibe informes cada quince minutos sobre el desarrollo del proceso de los militares y de las autoridades electorales.
Por su parte, el alcalde opositor del municipio caraqueño de Chacao, Leopoldo López, del partido "Un Nuevo Tiempo", hizo un llamamiento tras votar en un colegio del barrio residencial de Altamira para que el electorado acuda a las urnas.
López, que expresó durante la campaña electoral su rechazo a la reforma por considerar que pretende establecer un "régimen de socialismo autoritario" reafirmó que hay que apostar por la democracia.
Unos 16 millones de venezolanos han sido convocados a las urnas para decidir sobre la propuesta gubernamental de promulgar una Constitución de corte socialista que, según Chávez, dará "más poder al pueblo" y permitirá acelerar el rumbo que él promueve hacia el "socialismo del siglo XXI".
Según fuentes oficiales y medios privados y estatales, buena parte de los 11.132 centros electorales de todo el país abrieron con puntualidad, mientras algunos registraban retrasos por causas diversas, todo ello sin incidentes.
Antes del amanecer, los venezolanos fueron despertados con una masiva y prolongada explosión de petardos de estruendo y ensordecedores toques de diana reproducidos en buena parte del país por partidarios del Gobierno.
Se prevé una larga jornada electoral en medio de cierto nerviosismo y tensión a la espera de los resultados tras advertencias y denuncias previas de Chávez sobre supuestos planes opositores, que dice son ideados en Estados Unidos, para dar al traste con la reforma y generar el caos.