La iniciativa apunta a la promoción del desarrollo económico y la integración de sus habitantes. Durante el encuentro, que se realizó en el Palacio Quemado en La Paz, los tres mandatarios analizaron los detalles del proyecto, las inversiones necesarias para concretar los tramos pendientes y las proyecciones económicas, sociales y culturales que éste conlleva.
Bachelet se mostró “
profundamente satisfecha de que nos hayamos podido reunir para poner en marcha este proyecto concreto y de gran trascendencia para el proceso de la integración de América del Sur”.
Afirmó que el proyecto jugará “
un papel estratégico muy importante para la inserción de América Latina en el mundo actual, pues facilitará de manera extraordinaria la integración y el diálogo de nuestra región con el Asia Pacífico”.
“
Estamos llamados a la integración, porque vivimos en la misma tierra, compartimos la misma cultura y, sobre todo, como gobernantes compartimos los mismos desafíos y el gran anhelo de querer dar a nuestros ciudadanos una vida buena, una vida mejor”.
El corredor de 4.700 kilómetros, unirá el 2009 a la ciudad brasileña de Santos, situada sobre el Océano Atlántico, con las ciudades chilenas de Arica e Iquique, en el Océano Pacífico, pasando por la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, en el oriente de ese país.
La jefa de Estado chilena fue recibida el domingo en Bolivia con grandes demostraciones de cariño. Permaneció sólo cinco horas, pero a su llegada al aeropuerto de El Alto le rindió honores un destacamento del Regimiento Colorados, lo que está limitando sólo a los mandatarios de países que mantienen relaciones diplomáticas con Bolivia.
Antes de trasladarse a La Paz fue declarada “hija ilustre” de la ciudad de El Alto, donde el 2003 se inició la llamada “guerra del gas” contra Chile. Más tarde recibió las llaves de la ciudad de La Paz y el Presidente Evo Morales la saludó con afecto, mientras grupos de manifestantes gritaban en las puertas del Palacio presidencial consignas como “
Michelle, amiga, Bolivia te saluda” o "
Evo y Michelle, un solo corazón”.
Por su parte, el presidente de Brasil,
Luiz Inació Lula da Silva, afirmó previamente a la firma de la Declaración de La Paz que la estabilidad de las reglas del juego en Bolivia facilitará las inversiones de su país en hidrocarburos.
El gobernante brasileño subscribió otros convenios con Morales, para mejorar las relaciones binacionales en el área energética. Con los nuevos convenios, la empresa brasileña Petrobras prevé hacer nuevas inversiones en Bolivia, por 750 millones de dólares.
La empresa había paralizado sus inversiones tras la decisión del presidente, Evo Morales, de nacionalizar los hidrocarburos en mayo del 2006.
Según el mandatario brasileño, "
estamos dispuestos a cooperar para que Bolivia agregue valor a sus recursos naturales" para que pueda "
dejar de ser una economía primario-exportadora", dijo Lula. También destacó la gestión del presidente Morales porque, en su opinión, él "
representa un cambio histórico" en Bolivia y en la región.
"
Bolivia tiene un presidente con la cara de su pueblo", dijo Lula al sostener que la agenda de Morales tiene un paralelo con la que él tuvo en Brasil y que fue muy difícil de aplicar.
A la cita internacional asistieron también los cancilleres de los tres países y el presidente ejecutivo de la Corporación Andina de Fomento (CAF),
Enrique García, institución financiera multilateral compuesta por 17 naciones de América Latina, El Caribe y España, además de 15 bancos privados de toda la región.