El gobierno argentino insistió en negar que el país sufra una crisis energética y consideró "nimios" los problemas que ha atravesado este sector en relación al crecimiento de la nación en los últimos cuatro años.
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Presagios de problemas energéticos hubo millones y sin embargo los problemas fueron nimios", aseguró el ministro del Interior,
Aníbal Fernández.
En declaraciones a radio Continental de Buenos Aires, el ministro explicó que desde que el presidente argentino, Néstor Kirchner, se hizo cargo del gobierno en 2003, "
el Producto Interior Bruto creció el 45 por ciento y el país no tuvo nunca ninguno de los problemas de energía que fueron presagiados".
No obstante, Fernández consideró que los problemas energéticos que ha tenido el país, que a su juicio "
se van superando", son consecuencia de la falta de inversiones de las empresas del sector desde 1998. "
No sólo hubo falta de inversiones en exploración, sino en producción y fundamentalmente en transporte de hidrocarburos", matizó.
En las últimas semanas el aumento del consumo de gas y de la energía eléctrica debido a las bajas temperaturas hizo que el gobierno racionara los servicios a algunas industrias y gasolineras para satisfacer la demanda domiciliaria.
A finales de mayo, Argentina cortó durante dos días el suministro de gas a Chile. Según un informe privado, la demanda de gas y energía eléctrica en las viviendas argentinas creció más del 20 por ciento en este año, en comparación con 2006.