La selección chilena perdió por 2-0 ante Suiza
Según los comentaristas, los expertos, y los hinchas, la Roja no jugó mal y pudo fácilmente haber empatado este encuentro amistoso. Pero la culpa habría sido del árbitro, el polaco
Jacek Granat, quien anuló un gol legítimo de
Humberto “Chupete” Suazo, en el minuto 57.
El conjunto del entrenador argentino manejó bien el balón desde el mediocampo hacia delante, con jugadores dinámico y veloces como el propio “Chupete”,
Alexis Sánchez y
Eduardo Rubio. El analista deportivo de La Nación afirmó que los problemas estuvieron en la defensa, con
Miguel Riffo e
Ismael Fuentes, que no se adecuaron bien en el fondo y con
Cristián Álvarez y
Arturo Vidal, que no pudieron evitar los embates de los suizos.
El conjunto helvético se vio compacto y contundente en el ataque, y cuando recién corrían los trece minutos una hermosa jugada colectiva de los europeos terminó en un remate de
Xavier Margairaz, que rebotó en Fuentes y descolocó al portero
Claudio Bravo.
Sin embargo, cuando parecía que el primer tiempo terminaría con la ventaja de Suiza, una jugada de Vidal por la banda izquierda quedó después en los pies del “Niño Maravilla”, que con un disparo rasante a las 44 minutos batió al portero
Pascal Zuberbühler, a quien se le coló el balón bajo el cuerpo. Era una igualdad justa y que daba esperanzas de una victoria en el complemento.
Lamentablemente, el recién ingresado
Marco Streller puso nuevamente en ventaja a los helvéticos, a los 55 minutos, después de un grave error de Fuentes, quien pifió al tratar de parar la pelota.
En los minutos restantes Chile intentó con todo para alcanzar la igualdad, pero esto dejó espacios para que el rival marcara el tercero. Ni el ingreso de
Luis Jiménez o el de
Marcelo Salas, quien regresó a jugar por el "equipo de todos" después de dos años de ausencia, pudieron lograr el objetivo.
Fue el comienzo de Bielsa en la Roja, que piensa rehabilitarse el próximo martes cuando enfrente a Austria, también en Viena.