Un segundo grupo de refugiados palestinos, provenientes de la frontera entre Siria e Irak, llegaron el lunes a Chile para iniciar una nueva vida.
Se trata de ocho familias compuestas por 25 personas, 17 adultos y 8 niños, quienes se establecerán en la ciudad de San Felipe, 93 kilómetros al noreste de Santiago.
Fabio Varoli, responsable del programa especial para palestinos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que llegó junto a los inmigrantes, dijo a los periodistas que los recién llegados venían "
con bastante ánimo" de insertarse en Chile.
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Llegaron muy cansados, porque es un viaje de casi 40 horas, pero muy esperanzados. Ellos vienen de un campamento de refugiado que se llama Al Tanf, en condiciones de vida muy difíciles, en estados infrahumanos, viviendo en carpas", precisó.
Explicó que, al igual que el primer grupo de 38 palestinos que llegaron el pasado 6 de abril y que ya están radicados en la localidad de La Calera, a 100 kilómetros al norte de Santiago, los llegados hoy participarán en un programa especial de inserción.
Entre otras actividades, dicho programa incluye clases de español y estudios dentro del plan educacional chileno para los menores de edad, indicó Varoli. Además, cada familia recibirá 500 dólares mensuales durante dos años, con el fin de que puedan contar con un mínimo de recursos que faciliten su inserción.
Chile, donde vive una colectividad de 300 mil personas de origen palestino, accedió a acoger un total de 117 refugiados procedentes de la frontera sirio-iraquí; el último grupo, que será el más numeroso, llegará a finales de abril o comienzos de mayo y se establecerán en los sectores santiaguinos de Ñuñoa y Recoleta.