La prolongada protesta, que en algún momento puso en peligro su propia vida, obtuvo que sus dos compañeros mapuches,
Juan Millalén y
Jaime Marileo, condenados también a penas de prisión por provocar un incendio de bosques, accedan a la libertad condicional los fines de semana.
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Ha terminado mi calvario. Mi hija ya no está en huelga de hambre", dijo el padre de la mujer, Raúl Troncoso, en el hospital de Chillán, donde permanece internada bajo vigilancia médica.
Poco después del anuncio, y a través de un mensaje grabado expuesto al público por su vocera
Sara Huenulaf, Patricia Troncoso, conocida también como la "Chepa", dio a conocer la decisión de poner fin al ayuno.
La mujer llegó a un consenso con el Gobierno el martes, pero la protesta se prolongó un día más porque la “Chepa” exigió la firma de un documento que reafirmara el compromiso del Gobierno. La petición fue desechada por el ministro del Interior,
Edmundo Pérez Yoma.
El jefe político del gabinete dijo que no era necesario firmar un acuerdo, ya que Monseñor
Alejandro Goic actuó como garante de fe en la reunión con la "Chepa".
Una vez que mejore la salud de Patricia Troncoso, se espera que pueda ser reubicada en el Centro de Educación y Trabajo de Angol con sus dos compañeros de prisión.