Rafael Correa, presidente de Ecuador, afirmó que “
para enfrentar un desastre de la magnitud que hoy se nos ha presentado, se necesita del apoyo de toda la población. Este es un desafío tremendo para todo el país y no sólo es un problema que tiene que resolver el gobierno”, destacó.
El mandatario llamó a los ecuatorianos y ecuatorianas a ser solidarios con los damnificados afectados por las inundaciones. “
Es el momento de unir todos nuestros esfuerzos para impulsar una cruzada nacional a favor de nuestros hermanos damnificados”, puntualizó.
El Jefe del Estado calificó de
“valioso” el papel de las Fuerzas Armadas, porque cumple una acción importante a favor de los damnificados. “
Las Fuerzas Armadas han desplazado hasta el día de ayer 4.415 soldados para atender a los damnificados en todas las zonas afectadas”, dijo al mencionar que la labor responsable y sacrificada.
Del mismo modo, el mandatario reiteró que “
el Gobierno Nacional tiene como prioridad en estos momentos salvar las vidas humanas, velar por la infraestructura pública y prestar atención a los cultivos y las propiedades”.
“
Debemos tener conciencia de que se trata de un esfuerzo en el que toda la población ecuatoriana debe participar. Existe una corresponsabilidad ciudadana para apoyar a todas las instituciones y recursos humanos que se encuentren participando en las acciones emergentes en todas las áreas afectadas por el desastre”, expresó Correa, al recordar que el Ecuador vive una catástrofe “
en la que el gobierno no puede abastecerse por sí solo”.
De acuerdo a los cálculos realizados, el 25 % del territorio nacional se encuentra bajo el efecto de las inundaciones. Trece provincias (seis de la Costa y 7 de la Sierra) han sido afectadas por la agresividad de este invierno, que deja hasta el momento un trágico saldo de varios muertos y más de 256.000 familias damnificadas.