"César", como se conoce a
Gerardo Aguilar Ramírez, y
Alexander Farfán, alias "Gafas", permanecieron en silencio durante la comparecencia y no aceptaron responder preguntas de los periodistas. Ambos estaban custodiados, a lado y lado, por integrantes de la Policía Militar (PM) del Ejército.
El rescate, logrado por un comando del Ejército que infiltró esa guerrilla, se llevó a cabo en un punto selvático entre los departamentos del Guaviare y Vaupés (sureste), en el que eran mantenidos los 15 rehenes, que hacían parte del grupo de cuarenta "
canjeables".
Los presos fueron presentados por el comandante del Ejército, general
Mario Montoya. El “comandante César”, además de registrar evidentes huellas de una piel curtida por el sol, presentaba moretones y heridas en su rostro.
Montoya enseñó a periodistas algunas de las cadenas y candados con los que eran mantenidos, de noche y de día, los secuestrados en la selva. El fiscal general de Colombia,
Mario Iguarán, celebró el rescate de los cautivos y añadió que los guerrilleros detenidos podrán acogerse a los beneficios de la ley si colaboran con la justicia.
Por su parte,
Ingrid Betancourt, que viajó en la noche del jueves a Francia, tuvo ayer un emocionado reencuentro con sus hijos,
Lorenzo y
Melanie Delloye, en el aeropuerto de Bogotá, convertido para ella en "
el paraíso".
Junto a Lorenzo y Melanie viajaron a Colombia el ex marido y padre de sus hijos,
Fabrice Delloye, su hermana
Astrid; el ministro francés de Exteriores,
Bernard Kouchner, y un equipo médico enviado por el presidente de Francia,
Nicolas Sarkozy.
Betancourt dijo de sus hijos que "
son mi orgullo y por ellos seguí con ganas de salir de la selva (...) La última vez que vi a Lorenzo era muy chiquitín. Estoy muy orgullosa de ellos; lucharon por estar conmigo, dieron una batalla hermosísima", dijo.
La ex candidata presidencial volvió a solicitar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que "
emprendan el camino de la reconciliación, de la paz".
Por su parte, el ministro francés de Exteriores agradeció "
de todo corazón" al presidente colombiano,
Álvaro Uribe y "
al pueblo colombiano, a todos los que participaron en la liberación de Ingrid", y también a Francia y América Latina.
Poco antes de emprender viaje a Francia, Betancourt dijo en una segunda conferencia de prensa que el tema del suicidio ronda permanentemente sobre los rehenes.